El director de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, aseguró este martes que la investigación sobre la muerte de cinco jóvenes a manos de agentes de la Policía Nacional será llevada hasta las “últimas consecuencias”. El hecho ocurrió el pasado 10 de septiembre en una plaza comercial del sector La Barranquita, en Santiago.
A su salida de la audiencia en la Oficina Judicial de Atención Permanente, donde se impusieron medidas de coerción contra los once agentes implicados, Camacho reafirmó el compromiso del órgano persecutor con la búsqueda de justicia. “Nos hemos comprometido y ya investigamos y procesamos estos hechos que produjeron cinco muertes. Es necesario que se haga justicia”, expresó.
El magistrado destacó que el tribunal reconoció la gravedad del caso al dictar las medidas, y advirtió que sucesos de esta naturaleza no deben ser normalizados en la sociedad dominicana. “Aunque hechos similares se han producido en otras ocasiones, no deben convertirse en costumbre. Es necesario investigarlos a fondo”, enfatizó.
Camacho también informó que se continúa indagando sobre la procedencia de las armas encontradas en el vehículo donde se produjeron los disparos, como parte del proceso de esclarecimiento.
La jueza Yeritza Cabral dictó tres meses de prisión preventiva para cuatro de los agentes, mientras que los siete restantes deberán pagar una garantía económica de un millón de pesos, presentarse periódicamente ante las autoridades y tienen prohibido salir del país.
Según la solicitud de medida de coerción del Ministerio Público, los agentes están acusados de simular un enfrentamiento y alterar evidencias, incluyendo la sustracción de DVR de negocios de la plaza y teléfonos móviles de personas presentes en el lugar.
Las víctimas del hecho fueron identificadas como Elvis Antonio Martínez Rodríguez (Deivito), Julio Alberto Gómez (La Tabla), Carlos Enrique Guzmán Navarro (Charli Chasc), Edward Bernardo Peña Rodríguez y José Vladimir Valerio Estévez.




