El Consejo Unificado de Empresas Distribuidoras (CUED) presentó la licitación pública para la contratación de nueva generación de energía renovable de hasta 600 MW, que por primera vez en el país incorpora sistemas de almacenamiento mediante baterías, una tecnología clave para gestionar la intermitencia de la energía solar y eólica.
El presidente del CUED, Celso Marranzini, destacó que la incorporación de estas baterías permitirá convertir las fuentes renovables en energía de base, fortaleciendo la estabilidad del sistema eléctrico y la confiabilidad del suministro nacional. “Estoy viendo una gran concurrencia que definitivamente va a mejorar la situación de las distribuidoras, y más aún con baterías”, señaló.
El almacenamiento energético mediante baterías garantiza que la energía generada en los picos de producción esté disponible cuando la demanda aumenta o las condiciones climáticas limitan la generación, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y mejorando la seguridad y eficiencia del sistema eléctrico. Países líderes en transición energética como España, Chile y Estados Unidos ya aplican esta tecnología en sus licitaciones.
La convocatoria busca la contratación de proyectos eólicos y solares fotovoltaicos con capacidad de almacenamiento, que van desde 20 hasta 300 MW por proyecto, para un total de 600 MW. El período de suministro será de 15 años, iniciando dentro de los 24 meses posteriores a la firma de los contratos, distribuyendo la energía entre Edenorte (30 %), Edesur (35 %) y Edeeste (35 %).
El acto contó con la participación del viceministro de Energía y Minas, Alfonso Rodríguez, el presidente del Comité de Licitación, Héctor Giuliani, y los gerentes generales de las tres distribuidoras. Con 32 empresas interesadas en participar, el evento reflejó la confianza del sector en la estabilidad regulatoria y el potencial del país para desarrollar energía limpia y continua.




