El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó este viernes por unanimidad la renovación del régimen de sanciones contra grupos armados en Haití, que incluye congelación de activos, prohibiciones de viaje y embargo de armas, como parte de los esfuerzos para contener la violencia de las pandillas en el país caribeño.
La resolución fue respaldada por los quince miembros del Consejo y se enmarca en la transición de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) hacia una Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF), aprobada el pasado 30 de septiembre por iniciativa de Estados Unidos y Panamá.
La representante estadounidense Jennifer Locetta calificó las sanciones como “indispensables para promover la seguridad en Haití y en la región”, y destacó que el embargo busca impedir el acceso de armas y municiones a actores no estatales.
Locetta también informó que su país ha incluido en su lista de sancionados a Dimitri Herard, vinculado al asesinato del presidente Jovenel Moise en julio de 2021, y a Kempes Sanon, señalado como líder de la banda Bel-Air y promotor del caos en el país.
Por su parte, el representante adjunto de Panamá, Ricardo Moscoso, afirmó que las sanciones son “cruciales para interrumpir el combustible que alimenta la violencia”, y expresó confianza en que la renovación acerque a Haití a una meta compartida: “un país libre de armas, más seguro y en paz”.
El representante de Sierra Leona, Michael Imran Kanu, miembro no permanente del Consejo para el período 2024–2025, subrayó que el organismo busca “usar todas las herramientas disponibles para acabar con la violencia de las pandillas y restaurar la seguridad”, destacando el embargo de armas como “pilar esencial” en esa estrategia.
“El flujo sin control de armas exacerba la crisis de seguridad y contribuye a los abusos de los derechos humanos”, concluyó Kanu.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó este viernes por unanimidad la renovación del régimen de sanciones contra grupos armados en Haití, que incluye congelación de activos, prohibiciones de viaje y embargo de armas, como parte de los esfuerzos para contener la violencia de las pandillas en el país caribeño.
La resolución fue respaldada por los quince miembros del Consejo y se enmarca en la transición de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) hacia una Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF), aprobada el pasado 30 de septiembre por iniciativa de Estados Unidos y Panamá.
La representante estadounidense Jennifer Locetta calificó las sanciones como “indispensables para promover la seguridad en Haití y en la región”, y destacó que el embargo busca impedir el acceso de armas y municiones a actores no estatales.
Locetta también informó que su país ha incluido en su lista de sancionados a Dimitri Herard, vinculado al asesinato del presidente Jovenel Moise en julio de 2021, y a Kempes Sanon, señalado como líder de la banda Bel-Air y promotor del caos en el país.
Por su parte, el representante adjunto de Panamá, Ricardo Moscoso, afirmó que las sanciones son “cruciales para interrumpir el combustible que alimenta la violencia”, y expresó confianza en que la renovación acerque a Haití a una meta compartida: “un país libre de armas, más seguro y en paz”.
El representante de Sierra Leona, Michael Imran Kanu, miembro no permanente del Consejo para el período 2024–2025, subrayó que el organismo busca “usar todas las herramientas disponibles para acabar con la violencia de las pandillas y restaurar la seguridad”, destacando el embargo de armas como “pilar esencial” en esa estrategia.
“El flujo sin control de armas exacerba la crisis de seguridad y contribuye a los abusos de los derechos humanos”, concluyó Kanu.