Una operación policial contra la banda criminal Comando Vermelho en Río de Janeiro dejó un saldo de 132 muertos, incluidos cuatro agentes, según informó la Defensoría Pública regional.
Ciudadanos rescataron más de 60 cadáveres, muchos con heridas de bala, puñaladas y otros signos de violencia, tras una jornada marcada por enfrentamientos con armas militares y drones.
El operativo, realizado en los complejos de la Penha y del Alemão, involucró a 2.500 agentes, vehículos blindados y buscaba ejecutar 100 órdenes de prisión. Como resultado, fueron arrestados 81 sospechosos, y se incautaron 93 fusiles y media tonelada de drogas.
Los vecinos trasladaron los cuerpos a la plaza São Lucas, donde se concentraron para identificar a sus familiares. La escena causó conmoción, con menores ayudando a mover los restos y cadáveres con signos de violencia extrema, lo que llevó a organizaciones de derechos humanos a solicitar la intervención de peritos internacionales.
La violencia afectó la movilidad y la vida cotidiana: autobuses suspendidos, escuelas y comercios cerrados, y calles desiertas en la madrugada. A las 3:30 a.m., el Centro de Operações e Resiliência del Río informó la liberación de todas las vías, aunque la tensión y el cierre de negocios persistieron en la ciudad.




