El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no descarta un eventual despliegue de tropas en Venezuela, al señalar: “No descarto nada. Tenemos que resolver el asunto de Venezuela”.
La declaración refuerza la postura de firmeza de Washington frente a la crisis política, económica y social que atraviesa el país sudamericano, marcada por la confrontación entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, así como por el éxodo de millones de venezolanos hacia países vecinos.
Contexto regional
Estados Unidos ha mantenido durante años sanciones económicas y restricciones diplomáticas contra Caracas, buscando presionar por un cambio político. La posibilidad de una acción militar, aunque no confirmada, genera inquietud en América Latina, donde gobiernos y organismos internacionales han insistido en que la salida a la crisis debe ser pacífica y negociada.
Implicaciones
Un despliegue de tropas estadounidenses en territorio venezolano tendría repercusiones directas en la estabilidad regional, afectando a países fronterizos como Colombia y Brasil, y podría intensificar las tensiones con aliados de Caracas, como Rusia y China.
La declaración de Trump, breve pero contundente, abre un nuevo capítulo en el debate sobre el papel de Estados Unidos en la resolución de la crisis venezolana y plantea interrogantes sobre las estrategias que se adoptarán en los próximos meses.




