Diciembre suele ser uno de los meses más difíciles para los perritos, debido al uso constante de la pirotecnia durante las celebraciones de fin de año.
Las explosiones y ruidos fuertes provocan altos niveles de estrés en los animales, que perciben los sonidos con mucha mayor intensidad que los humanos.
En algunos casos, el miedo puede desencadenar problemas de salud más graves, especialmente en animales mayores o con condiciones previas.
Especialistas recomiendan evitar la pirotecnia y tomar medidas de protección durante estas fechas, como mantener a las mascotas en espacios seguros, acompañarlas y reducir la exposición al ruido, para prevenirles sufrimiento innecesario.




