El Papa León XIV presidió este jueves la tradicional Misa de Año Nuevo en la Basílica de San Pedro, destacando que «el mundo no se salva afilando espadas, sino acogiendo a todos» y practicando el perdón y la comprensión. La celebración coincide con la 59ª Jornada Mundial de la Paz.
Durante su homilía, el pontífice estadounidense, perteneciente a la orden de los agustinos, citó a San Agustín para recordar que uno de los rasgos esenciales de Dios es «la gratuidad total de su amor», reflejada en la imagen de un niño recién nacido, indefenso en la cuna. León XIV subrayó que la paz se construye «esforzándose por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos ni temor».
Esta es la primera vez que León XIV celebra un Año Nuevo como Papa, tras su elección en mayo de 2025. Ante unos 5.000 fieles presentes, invitó a iniciar el año como «un camino abierto por descubrir», marcado por la libertad y la capacidad de perdonar.
En relación con la Jornada Mundial de la Paz, el Papa instó a cultivar «una paz desarmada y desarmante», especialmente en beneficio de los más vulnerables. En su primer mensaje para esta jornada, publicado el 8 de diciembre de 2025, advirtió sobre el incremento del gasto militar mundial y la normalización de la guerra como medio para alcanzar la seguridad.
«Cuando tratamos la paz como un ideal lejano, terminamos por aceptar la violencia como algo inevitable», denunció, resaltando la urgencia de promover la justicia y la estabilidad global.




