El Gobierno dominicano logró disminuir un 16 % la mortalidad neonatal en 2025, gracias a las estrategias y acciones implementadas por el Servicio Nacional de Salud (SNS), enfocadas en fortalecer la atención a madres y recién nacidos.
Según el Boletín Epidemiológico de la Semana 51, publicado por la Dirección de Epidemiología (Diepi), se registraron 294 muertes neonatales menos que en 2024, cifras que podrían mejorar aún más al cierre del año epidemiológico.
Estas estadísticas alentadoras coincidieron con el recibimiento de los primeros nacidos vivos de 2026 en los hospitales materno-infantiles del país. Entre ellos, en el San Lorenzo de Los Minas nació un bebé de 5.9 libras, mientras que en el Reynaldo Almánzar llegó al mundo una niña de 8 libras, ambos en perfecto estado de salud.
Estrategias del SNS
El SNS, mediante la Dirección Materno Infantil y de Adolescentes, ejecuta programas especializados en hospitales públicos para mejorar la calidad de la atención materno-infantil y el cuidado integral de recién nacidos con enfermedades graves. Estos programas se centran en las principales causas de mortalidad neonatal: prematuridad, asfixia perinatal y sepsis asociadas a la atención.
La estrategia se sustenta en cinco pilares: infraestructura e innovación, alianzas estratégicas para educación, traslados oportunos, prevención de infecciones asociadas a la atención y fortalecimiento del Programa Mamá Canguro.
Infraestructura e innovación
Bajo la dirección del doctor Mario Lama, el SNS inauguró ocho nuevas Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), equipadas con tecnología moderna y personal especializado, en distintos hospitales del país, incluyendo Santo Domingo, Valverde y Monseñor Nouel.
Entre enero y octubre de 2025, estas unidades ofrecieron 7,925 servicios de hospitalización, ampliando la cobertura y descentralizando la atención neonatal, previamente concentrada en el área metropolitana.
Además, se incorporó la terapia de hipotermia en tres maternidades para reducir riesgos de parálisis cerebral en recién nacidos con asfixia perinatal, beneficiando a 17 niños actualmente bajo seguimiento. También se fortalecieron unidades de preparación segura de medicamentos y diagnóstico temprano de cardiopatías congénitas.
Educación y capacitación
El SNS estableció una alianza con la Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN) para capacitar de manera continua a médicos y enfermeras de las 28 unidades neonatales públicas, actualizando protocolos y fortaleciendo la atención especializada.
Se sumaron programas con ONG para mejorar técnicas de acceso vascular, reanimación neonatal y prevención del parto prematuro, asegurando la identificación temprana de riesgos en las gestantes.
Traslados y prevención de infecciones
El sistema cuenta con gestores regionales y el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) para garantizar traslados oportunos de recién nacidos, tanto intra como extrarregionales.
Asimismo, se implementa un programa de prevención de sepsis asociadas a la atención en salud, con diagnóstico rápido, reducción del uso de antibióticos y vigilancia activa, presente actualmente en cinco maternidades y tres hospitales generales.
Programa Mamá Canguro y detección temprana
El Programa Mamá Canguro, activo en 25 hospitales, ha beneficiado a 3,461 bebés prematuros y de bajo peso entre enero y octubre de 2025. Además, se impulsan programas de detección temprana de Retinopatía del Prematuro y déficit auditivo, con más de 70,000 niños evaluados desde 2022, garantizando prevención y seguimiento oportuno de posibles discapacidades.
Con estos avances, el SNS consolida un modelo de atención neonatal más seguro y accesible, contribuyendo a que más recién nacidos sobrevivan y gocen de una mejor calidad de vida.




