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Avances en láser mejoran el tratamiento de manchas y cicatrices en la piel

Avances en láser mejoran el tratamiento de manchas y cicatrices en la piel

La jefa de la Unidad de Medicina Estética y Láser de Policlínica Gipuzkoa, Ana Melero, destacó que el láser dermatológico actual permite tratar cicatrices y manchas “de forma más precisa, segura y con una recuperación más rápida”.

La especialista explicó que la evolución hacia láseres fraccionados y equipos que combinan distintas longitudes de onda ha hecho posible aplicar tratamientos personalizados, que respetan el tejido sano y optimizan los resultados.

Las manchas solares y el melasma figuran entre los motivos de consulta más frecuentes, especialmente tras los meses de mayor exposición solar. “Después del verano vemos un aumento claro de consultas, ya que el daño solar intensifica las manchas existentes y favorece la aparición de nuevas. Es un momento en el que los pacientes buscan recuperar uniformidad y luminosidad, y el láser se convierte en una de las opciones más efectivas”, detalló Melero.

Aunque la mayoría de los protocolos requieren varias sesiones, la experta aseguró que los pacientes empiezan a notar los resultados en poco tiempo. “Tras las primeras sesiones, la piel suele verse más lisa, con un tono más uniforme y mayor luminosidad. Las manchas se van atenuando progresivamente y las cicatrices comienzan a suavizarse, generando una sensación de piel renovada desde las primeras semanas”, afirmó.

Combinación de tratamientos para optimizar resultados
En la práctica clínica, los profesionales potencian los beneficios al combinar diferentes tecnologías y técnicas. “Siempre obtenemos mejores resultados cuando combinamos tratamientos realizados en consulta con una buena pauta dermocosmética en casa”, resaltó Melero.

Entre las combinaciones más eficaces, la especialista citó el uso de láseres vasculares o luz pulsada con ‘peelings’ específicos para la rosácea; la aplicación de láser pigmentario junto a principios despigmentantes para las manchas, y el empleo de láseres fraccionados o radiofrecuencia con microagujas para el tratamiento de cicatrices.

En este contexto, Melero señaló que el temor al dolor o a posibles daños cutáneos es habitual, pero aseguró que los equipos actuales reducen significativamente estas preocupaciones. “Los equipos actuales permiten trabajar con niveles de molestia manejables y con sistemas de anestesia tópica o frío local cuando es necesario. Cuando se realiza un diagnóstico médico adecuado y se siguen las recomendaciones, el riesgo es muy bajo”, aseguró.

En cuanto a los cuidados, la especialista subrayó la importancia de la fotoprotección y la hidratación. “Antes del tratamiento es fundamental evitar el sol y productos irritantes. Después, recomendamos hidratar bien la piel, utilizar protector solar de forma estricta y evitar la exposición solar durante las semanas posteriores. Con estas medidas, la recuperación suele ser rápida y segura”, concluyó.

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