Categories

Análisis sugiere posible acercamiento del Gobierno nicaragüense a Estados Unidos

Análisis sugiere posible acercamiento del Gobierno nicaragüense a Estados Unidos

Un análisis divulgado este lunes por el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), con sede en Costa Rica, plantea que el Gobierno de Nicaragua, encabezado por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, podría estar evaluando la apertura de un proceso de negociación con Estados Unidos, en un contexto marcado por la reciente caída de su principal aliado regional, el expresidente venezolano Nicolás Maduro Moro.

El estudio, publicado en la edición 188 del informe Perspectivas, suplemento de análisis político, sostiene que una de las señales más relevantes de este posible giro diplomático es el nombramiento del canciller nicaragüense Denis Moncada como encargado de negocios ante Washington. Según el Cetcam, esta designación puede interpretarse como un intento de abrir un canal directo de comunicación con la administración estadounidense.

De acuerdo con los analistas, la respuesta del Ejecutivo sandinista ante la caída de Maduro ha sido atípicamente moderada, evitando confrontaciones abiertas con Estados Unidos, lo que contrasta con el discurso tradicionalmente hostil del Gobierno de Managua hacia la potencia norteamericana.

Señales de diálogo y reajuste estratégico

El informe señala que existen indicios de la posible existencia de contactos diplomáticos que podrían derivar en una negociación formal, si es que no se encuentra ya en marcha de manera discreta. Entre los factores que respaldan esta hipótesis se menciona la limitada capacidad de Nicaragua para ejercer presión geopolítica en comparación con Venezuela, así como la ausencia de respaldo efectivo por parte de aliados históricos como China y Rusia en el caso venezolano.

Este escenario, según el Cetcam, habría llevado al liderazgo nicaragüense a reconsiderar su estrategia internacional, transitando de una postura ideológica rígida hacia un enfoque más pragmático, orientado a preservar el poder político y minimizar riesgos frente a las crecientes presiones de Washington.

Liberaciones, críticas y exigencias internacionales

El análisis también contextualiza esta posible apertura en el anuncio realizado a inicios de enero de 2026 por el Gobierno nicaragüense, que informó la liberación de “decenas de personas” detenidas por razones políticas. Este gesto coincidió con la conmemoración del 19.º aniversario de Ortega en el poder y fue interpretado por diversos observadores como una respuesta directa a las presiones diplomáticas ejercidas por Estados Unidos.

No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado las cifras oficiales, señalando que el número real de personas excarceladas podría ser menor y que muchas de ellas permanecen bajo restricciones de movilidad, vigilancia o amenazas de nuevas detenciones, lo que críticos describen como una dinámica de “puerta giratoria” en el sistema represivo.

Desde Washington, las autoridades han reiterado su exigencia de la liberación plena e incondicional de todos los presos políticos, subrayando que la verdadera libertad implica la eliminación de medidas como el arresto domiciliario y el cese de persecuciones judiciales.

Factores electorales y presiones desde Estados Unidos

El informe del Cetcam también advierte que el contexto político interno estadounidense podría intensificar las presiones sobre Nicaragua. En particular, el Gobierno de Donald Trump podría endurecer su postura de cara a las elecciones de medio término para el Congreso, en las que figuras como el senador Marco Rubio buscan mostrar avances concretos en política exterior, especialmente en América Latina.

Este escenario podría colocar a Nicaragua en el centro de nuevas iniciativas diplomáticas o de presión, tras la redefinición del mapa político regional luego de la crisis venezolana.

Tensiones internas y posibles salidas políticas

Finalmente, el estudio plantea que dentro del propio aparato sandinista existen sectores —incluidos mandos militares, empresarios cercanos al poder y figuras políticas afines a Ortega— que podrían favorecer una salida negociada. Entre las opciones analizadas figuran una sucesión controlada sin la participación de Rosario Murillo, o incluso su eventual renuncia, a cambio de concesiones por parte de Estados Unidos que garanticen la continuidad del proyecto sandinista.

Forgot Password

Header Ad
Right Ad
Header Ad