Jon Hallford, propietario de la funeraria Return to Nature, será sentenciado por almacenar 189 cadáveres durante cuatro años y entregar cenizas falsas a los familiares de los difuntos. Hallford y su entonces esposa, Carie, se declararon culpables de casi 200 cargos de abuso de cadáveres en diciembre, en un acuerdo con los fiscales.
Los Hallford mantenían los cuerpos —que incluían adultos, bebés y fetos— a temperatura ambiente, apilados y cubiertos de fluidos de descomposición e insectos, en un edificio del pequeño pueblo de Penrose, al sur de Colorado Springs. La situación salió a la luz en 2023, cuando vecinos denunciaron un olor fétido proveniente de la funeraria.
Además, se descubrió que las cenizas entregadas a las familias eran falsas, consistentes en cemento seco. Muchos de los dolientes afirmaron que esta traición afectó profundamente su proceso de duelo y les generó pesadillas y sentimientos de culpa.
Jon Hallford enfrenta entre 30 y 50 años de prisión, mientras que Carie Hallford podría recibir entre 25 y 35 años. Ambos también se declararon culpables de fraude federal por estafar cerca de 900.000 dólares en ayudas gubernamentales durante la pandemia. Jon Hallford ya fue sentenciado a 20 años en ese caso.
Durante el tiempo que ocultaban los cadáveres, los Hallford llevaron un estilo de vida extravagante, con lujos como vehículos de alta gama, joyas, criptomonedas y servicios estéticos. Uno de los cuerpos recuperados pertenecía a un veterano del ejército, que inicialmente se creía enterrado en un cementerio de veteranos, y posteriormente recibió un funeral con honores militares.
El caso provocó cambios en la normativa estatal sobre funerarias, consideradas hasta entonces demasiado laxas, y expuso irregularidades fiscales y deudas impagas de los Hallford.
El juez de distrito Eric Bentley rechazó previamente acuerdos de culpabilidad anteriores, argumentando que eran demasiado indulgentes. La sentencia definitiva se espera para el 24 de abril.




