El Gobierno de Pakistán planteó la posibilidad de impulsar una segunda fase de negociaciones entre JD Vance y el dirigente iraní Mohamad Baqer Qalibaf, con el objetivo de reactivar el proceso diplomático tras el estancamiento registrado en Islamabad y lograr una extensión del alto el fuego más allá del 22 de abril.
De acuerdo con una fuente diplomática paquistaní, el éxito de las conversaciones dependerá de alcanzar una prórroga de la tregua y de mantener abiertas las vías de negociación. Según esa versión, una nueva ronda entre ambas potencias podría concretarse si las condiciones actuales se mantienen.
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán abandonaron el domingo la capital paquistaní tras más de 21 horas de diálogo directo sin llegar a un acuerdo formal. Pese a ello, Islamabad sostiene que el proceso no está roto, sino en un punto de pausa, con la mayoría de los temas ya consensuados y solo algunos puntos pendientes.
Desde el lado iraní, el embajador en la India, Mohamad Fatahli, señaló que una nueva ronda sería viable si Washington acepta las condiciones de Teherán, lo que considera un escenario “previsible” para el avance de la negociación.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, había anunciado previamente una tregua de 14 días mediada por su gobierno, aunque el anuncio generó tensiones por la situación regional.
Fuentes del Ejecutivo paquistaní insisten en que el diálogo indirecto entre ambos países sigue avanzando “en la dirección correcta”, pese a desacuerdos puntuales. En la misma línea, el embajador iraní en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, destacó que el proceso ha abierto un canal diplomático que podría conducir a un entendimiento.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, advirtió que no se puede esperar un acuerdo inmediato y subrayó que el avance depende de la “buena fe” de Washington.
En contraste, el expresidente estadounidense Donald Trump respaldó la postura de su delegación, que calificó su última propuesta como “oferta final”, en un contexto de creciente tensión tras la retirada de la mesa de diálogo.




