El secretario general de la ONU, António Guterres, celebró este jueves el alto el fuego entre Israel y el Líbano anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y pidió a la milicia chií Hizbulá que lo respete.
Así lo explicó el portavoz adjunto de Guterres, Farhan Haq, en su rueda de prensa diaria, después de hablar con el secretario general, quien se encuentra en La Haya para participar en la conmemoración del 80 aniversario de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
“Acogemos con satisfacción cualquier medida que ponga fin a las hostilidades y al sufrimiento a ambos lados de la Línea Azul”, dijo Haq, en referencia a la demarcación establecida por la ONU en el año 2000 entre Israel y Líbano.
La tregua de diez días
El alto el fuego fue anunciado por Trump tras mantener lo que calificó como “excelentes” conversaciones telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Según el mandatario estadounidense, ambos líderes acordaron iniciar formalmente una tregua de diez días a partir de las 17:00 horas de Washington (21:00 GMT).
Trump adelantó que podría recibir a Netanyahu y Aoun en la Casa Blanca en los próximos días para continuar las conversaciones de paz. El Gobierno estadounidense señaló que la tregua podría extenderse si progresan las negociaciones bilaterales.
Compromiso de la ONU
El portavoz de Guterres aseguró que la ONU sigue “dispuesta a apoyar estos esfuerzos” y reafirmó su compromiso con la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que establece las bases para un alto el fuego permanente y una solución a largo plazo del conflicto.
“Como siempre hemos afirmado, no hay solución militar para este conflicto”, añadió Haq, subrayando que las necesidades humanitarias siguen agravándose en todo el territorio debido a la persistencia de hostilidades de alta intensidad.
Contexto del conflicto
El pasado 2 de marzo, Israel inició una ofensiva contra Hizbulá, que se sumó al conflicto para apoyar a Irán tras el asesinato del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Hizbulá, al igual que los hutíes de Yemen, es un grupo chií históricamente respaldado por Irán. Desde entonces, Israel ha replicado la estrategia militar aplicada en Gaza, extendiendo su ofensiva al Líbano con el objetivo de debilitar a la milicia libanesa.
Las cifras oficiales del Ministerio de Salud Pública libanés revelan que en las últimas seis semanas los ataques israelíes han dejado 2,196 muertos, entre ellos 172 niños, y 7,185 heridos, de los cuales 661 son menores. Además, más de 1,3 millones de personas se han visto forzadas a desplazarse.
Reacciones y expectativas
La comunidad internacional ha recibido con cautela el anuncio del alto el fuego. Organismos humanitarios han advertido que la prioridad debe ser garantizar el acceso seguro a las zonas afectadas y atender a los desplazados.
Analistas señalan que la exclusión de Hizbulá de las conversaciones oficiales podría limitar la efectividad de la tregua, aunque reconocen que la medida ofrece un respiro temporal y abre la posibilidad de avanzar hacia acuerdos más amplios.




