Los New York Mets continúan reforzando su compromiso con el desarrollo de talento en la República Dominicana con la inauguración de un moderno centro de alto rendimiento dentro de su complejo de formación, una obra que marca un antes y un después en la preparación de peloteros de la organización.
El proyecto, cuya inversión oscila entre 9 y 10 millones de dólares, fue ejecutado durante un período de 14 meses, iniciado en marzo de 2025. La nueva instalación integra en un solo espacio áreas clave para el desarrollo integral de los jugadores, incluyendo gimnasio de última generación, zonas de nutrición, recuperación, salud mental, aulas educativas, oficinas y dormitorios tipo suite. Además, cuenta con un moderno sistema de hidroterapia con piscinas de agua fría y caliente, fundamentales para la recuperación física de los atletas.
Una visión integral del desarrollo
Juan Henderson, director de operaciones para América Latina de los Mets, destacó la magnitud del proyecto y su impacto en la formación de los prospectos. “Esta instalación representa nuestro futuro. Aquí es donde ese futuro cobra vida todos los días”, expresó.
Henderson subrayó que el objetivo es ofrecer un entorno completo que vaya más allá del terreno de juego. “No es solo donde entrenan, es donde viven, aprenden y crecen. Queremos que esta academia se sienta como un hogar”, afirmó, al tiempo que resaltó que el desarrollo actual de un pelotero incluye disciplina, hábitos y preparación integral.
El ejecutivo, quien trabaja con la organización desde 2003, también valoró el impacto social del proyecto. “Hemos tenido la oportunidad de impactar muchas vidas de jóvenes dentro y fuera del terreno, y eso nos llena de orgullo”, señaló.
La voz de los jugadores
Actualmente, el complejo alberga alrededor de 80 peloteros, cifra que varía según la época del año y el flujo de jugadores dentro del sistema. Durante la construcción, Henderson reconoció que enfrentaron retos operativos al mantener la academia en funcionamiento, pero aseguró que en ningún momento se afectó el desarrollo de los prospectos.
Desde la perspectiva de los propios jugadores, la valoración es altamente positiva. El prospecto internacional número 2 de MLB Pipeline, Wandy Asigen, quien firmó por 3.9 millones de dólares, agradeció la inversión realizada por la organización. “Estamos muy contentos. Aquí tenemos todo lo necesario para trabajar, desde el gimnasio hasta la recuperación. Se siente como en casa”, expresó.
Otros jóvenes coincidieron en que la nueva infraestructura los motiva y les hace sentir que la organización piensa en ellos y realiza inversiones importantes para su crecimiento dentro del béisbol profesional.
Espacios especializados
El centro incluye áreas de agilidad, jaulas de bateo y espacios diseñados para personalizar el entrenamiento, lo que permitirá a cada jugador desarrollar sus habilidades de manera más eficiente. Para los lanzadores, en particular, las zonas de recuperación y movilidad representan una herramienta clave en su progreso.
La integración de aulas educativas y espacios de salud mental también refleja una visión más amplia del desarrollo de los atletas, que busca formar profesionales completos capaces de enfrentar los retos dentro y fuera del terreno de juego.
Compromiso con el futuro
Con esta iniciativa, los Mets refuerzan su compromiso con la formación de la próxima generación de peloteros, brindando condiciones de primer nivel que replican el entorno profesional de las ligas menores y Grandes Ligas. La inversión en República Dominicana confirma la importancia del país como semillero de talento para el béisbol mundial y la apuesta de la organización por consolidar su presencia en la región.
En definitiva, el nuevo Performance Center de los Mets no solo representa una infraestructura de vanguardia, sino también una declaración de principios: el desarrollo de los jugadores debe ser integral, abarcando la preparación física, mental, educativa y social. Para Henderson y la organización, este proyecto es la materialización de un futuro que ya comienza a construirse en suelo dominicano.




