El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) aumentó este viernes a 11 las provincias en alerta amarilla y mantiene 15 en alerta verde, debido a la persistencia de lluvias que podrían provocar inundaciones urbanas y rurales, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra.
Provincias en alerta
En alerta amarilla se encuentran:
- La Vega
- Monseñor Nouel
- San José de Ocoa
- Monte Plata
- San Cristóbal
- Santo Domingo
- Distrito Nacional
- Hato Mayor
- San Pedro de Macorís
- El Seibo
- San Juan
Mientras que en alerta verde figuran:
- María Trinidad Sánchez
- Samaná
- Sánchez Ramírez
- Duarte
- Hermanas Mirabal
- Santiago Rodríguez
- Valverde
- Puerto Plata
- Espaillat
- Santiago
- Dajabón
- Montecristi
- Azua
- La Romana
- La Altagracia
Condiciones atmosféricas
La institución explicó que la medida responde a las condiciones generadas por una vaguada que continúa provocando aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en varias localidades del país.
Los pronósticos meteorológicos indican que las precipitaciones podrían intensificarse en las próximas horas, especialmente en zonas montañosas y de alto riesgo, lo que obliga a mantener la vigilancia activa.
Recomendaciones a la población
Ante este panorama, el COE exhortó a la población a:
- Evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas con alto volumen de agua.
- Abstenerse de utilizar balnearios en las zonas bajo alerta.
- Conducir con precaución por la reducción de visibilidad y las vías inundadas.
La institución recordó que las medidas preventivas buscan reducir riesgos y proteger vidas, por lo que llamó a la ciudadanía a mantenerse atenta a los boletines oficiales y seguir las instrucciones de los organismos de socorro.
Contexto nacional
Las lluvias recientes han generado acumulación de agua en sectores urbanos y rurales, afectando viviendas, vías de comunicación y actividades productivas. El COE, junto a otras entidades del Estado, mantiene operativos de monitoreo y asistencia en las provincias más impactadas.
La combinación de factores climáticos y vulnerabilidad estructural en algunas comunidades ha incrementado la necesidad de reforzar planes de prevención y respuesta rápida, especialmente en zonas donde las inundaciones son recurrentes.




