El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lamentó este viernes que el Gobierno de España “no estuvo ahí” cuando Washington lo necesitó para la guerra en Irán, en referencia al veto al uso de las bases en territorio español para aviones que participaban en la ofensiva.
“¡No estuvieron ahí para nosotros!”, escribió Trump en su red Truth Social, junto a una captura de pantalla de una noticia de CBS News del pasado 30 de marzo que informaba sobre la posición del Ejecutivo español.
La decisión española
El artículo citado señalaba que el Gobierno de España había cerrado el espacio aéreo español a los aviones estadounidenses que realizaban misiones contra Irán, además de denegar el uso de sus bases militares. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó la medida, que se enmarca en la postura crítica del Gobierno de Pedro Sánchez frente a la ofensiva estadounidense e israelí.
España fue uno de los primeros países europeos en condenar la operación militar, sumándose a otras naciones que expresaron preocupación por las disrupciones económicas derivadas del conflicto, especialmente por el cierre del estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de crudo.
Reacciones de Washington
Trump, que ha sido muy crítico con los aliados de la OTAN por su negativa a involucrarse en el conflicto, recomendó este viernes a los miembros de la Alianza mantenerse “alejados” del estrecho de Ormuz “a menos que solo quieran cargar sus barcos de petróleo”.
El mandatario estadounidense insistió en que, pese al anuncio de Irán sobre la reapertura temporal de la vía marítima durante la actual tregua, Estados Unidos mantiene el bloqueo naval para buques iraníes hasta que se alcance un acuerdo que ponga fin al conflicto.
Contexto internacional
La guerra en Irán ha generado tensiones diplomáticas y económicas a nivel global. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, ha provocado un aumento en los precios internacionales del crudo y ha impactado en las cadenas de suministro.
La decisión de España de negar el uso de sus bases militares refleja la distancia política con Washington en este conflicto, en línea con su postura de priorizar la estabilidad regional y evitar una mayor escalada bélica.




