Dos embarcaciones patrulleras iraníes abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, según reportó el Centro de Operaciones Marítimo del Reino Unido (UKMTO). El hecho fue alertado por el capitán del buque afectado y ha generado preocupación internacional por la seguridad en esta vía estratégica.
El incidente
De acuerdo con la notificación oficial, el ataque ocurrió a unas 20 millas náuticas (37 kilómetros) al noreste de Omán, en una zona considerada crítica para el comercio energético global.
Las autoridades confirmaron que, pese al ataque, el petrolero no sufrió daños mayores y su tripulación se encuentra a salvo.
Ataque sin previo aviso
El informe señala que las lanchas iraníes se aproximaron al buque sin emitir advertencias ni comunicación previa por radio. Minutos después, abrieron fuego de manera directa contra la embarcación.
El UKMTO indicó que no se registraron víctimas ni incidentes adicionales tras los disparos, pero el hecho encendió alertas en la comunidad marítima internacional.
Investigación en curso
Las autoridades británicas confirmaron que se ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del ataque. Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión en el Golfo Pérsico, donde incidentes similares han afectado la seguridad de la navegación.
Expertos en seguridad marítima advierten que cualquier alteración en el estrecho de Ormuz puede tener consecuencias directas en los precios del petróleo y en la estabilidad del comercio internacional.
Advertencias desde Irán
Horas antes del incidente, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió públicamente que el estrecho de Ormuz “no permanecerá abierto” si continúa lo que calificó como bloqueo por parte de Estados Unidos.
Sus declaraciones han sido interpretadas como una señal de endurecimiento en la postura iraní, aumentando la incertidumbre sobre la seguridad en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.
Clave para el comercio global
El estrecho de Ormuz es un corredor estratégico por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier incidente en esta zona genera impacto inmediato en los mercados energéticos y en la geopolítica internacional.
La comunidad internacional mantiene vigilancia constante ante el riesgo de una escalada mayor en la región, mientras se multiplican los llamados a preservar la seguridad marítima y evitar un conflicto que podría afectar directamente la economía global.




