En el marco de su última jornada en Angola, el Papa León XIV lanzó un contundente mensaje a los obispos y miembros del clero del país: no ceder a la tentación de los privilegios , manténganse alejados de la prepotencia y nunca se alejen del pueblo, especialmente de los más necesitados. En un acto celebrado en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Luanda, el Pontífice destacó que la misión de la Iglesia debe centrarse en el servicio y no en la autoafirmación.
La visita del Papa a Angola, que se extendió por tres días, concluyó con un encuentro con el clero angoleño, en un país donde cerca del 48% de la población es católica. En su discurso, León XIV subrayó el compromiso de los religiosos en la lucha contra la guerra y su apoyo a las comunidades afectadas, resaltando que “este compromiso no ha terminado” y que la tarea de promover la reconciliación y la paz continúa siendo fundamental.
El Papa hizo un llamado a la Iglesia para que no deje de denunciar las injusticias , especialmente en un país donde, a pesar de ser uno de los mayores importadores de petróleo y diamantes, el 40% de la población vive en pobreza extrema. “Es necesario ofrecer propuestas inspiradas en la caridad cristiana” , afirmó.
En su mensaje a los seminaristas, el Papa les recordó que seguir a Dios no significa perder nada en términos materiales. “Dios no viene a quitarles nada, solo a liberarlos del pecado” , aseguró, destacando que el seguimiento a Cristo implica vivir en obediencia, pobreza y castidad.
Con un espíritu de esperanza y reconciliación, el Papa León XIV concluyó su visita a Angola, antes de emprender su viaje hacia Guinea Ecuatorial, donde realizará diversas actividades religiosas y visitas a centros de salud y cárceles.




