Santo Domingo.– La República Dominicana avanza hacia una etapa renovada en su desarrollo energético, apoyada en inversiones en generación térmica más eficiente, el fortalecimiento de las redes de transmisión y la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías.
Durante su intervención en el Future Energy Summit Caribe 2026, el director ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Edward Veras, destacó que el principal desafío del sector ya no es únicamente producir más electricidad, sino garantizar que esa energía pueda ser transportada de manera confiable y eficiente a través de la red.
El funcionario explicó que algunas regiones del país, especialmente en el noroeste, presentan una alta saturación en la infraestructura de transmisión, lo que limita la incorporación de nuevos proyectos sin antes realizar ampliaciones o implementar soluciones técnicas adicionales. En ese contexto, indicó que las iniciativas renovables de menor escala —particularmente las de hasta 20 megavatios— tendrían mayores posibilidades de conexión al sistema.
Asimismo, subrayó que la planificación energética actual busca identificar zonas con capacidad disponible para orientar mejor las inversiones, evitar sobrecargas en la red y asegurar un funcionamiento estable.
Almacenamiento energético toma relevancia
Veras resaltó que el almacenamiento de energía se ha convertido en un componente fundamental para el crecimiento del sector eléctrico, ya que permite integrar una mayor proporción de fuentes como la solar y la eólica sin comprometer la estabilidad del sistema. Estas tecnologías también hacen posible almacenar electricidad generada durante el día para su uso en horas nocturnas y responder con rapidez ante cambios en la demanda.
De acuerdo con sus estimaciones, entre este año y 2027 se incorporarán nuevas soluciones de almacenamiento que aportarían entre 300 y 400 megavatios en una fase inicial.
Energías renovables fortalecen la estabilidad
El titular de la CNE también señaló que los parques de energía renovable han comenzado a ofrecer servicios auxiliares al sistema eléctrico, gracias a avances tecnológicos que permiten regular la frecuencia, ajustar la potencia mediante inversores y responder a las indicaciones del centro de control.
Este avance representa un cambio significativo, ya que durante años se consideró que las energías solar y eólica no podían contribuir directamente a la estabilidad operativa.
Expansión térmica y nuevas metas verdes
En cuanto a la expansión del sistema, Veras informó que actualmente se desarrollan cinco plantas de ciclo combinado que añadirán más de 2,000 megavatios en los próximos años. Además, destacó que el país ya alcanzó un 25 % de participación de energías renovables y ahora se plantea elevar ese porcentaje hasta un 30 %.
Finalmente, recordó que, debido a su condición insular, la República Dominicana no dispone de interconexiones eléctricas con otros países, lo que hace aún más necesario fortalecer su sistema interno para garantizar el suministro ante cualquier eventualidad.




