Un tiroteo en un centro comercial de Baton Rouge, Luisiana, dejó al menos diez personas heridas, lo que representa la segunda balacera masiva en el estado en menos de una semana.
Detalles del incidente
El ataque comenzó a las 13:22 hora local (18:22 GMT), cuando dos grupos de personas discutieron en la zona de alimentos del establecimiento, informó el jefe de Policía de Baton Rouge, T.J. Morse.
“Ya no hay un tirador activo, aunque sigue prófugo”, señaló el funcionario, quien explicó que algunas personas inocentes que se encontraban en el área también resultaron alcanzadas por las balas. “Por ahora, tenemos diez víctimas en hospitales locales”, agregó.
La policía llegó rápidamente al lugar, aseguró la escena y confirmó que el FBI también se presentó para colaborar en la investigación. Las cámaras de seguridad registraron el altercado que derivó en el tiroteo.
Contexto reciente
El suceso ocurre apenas días después de otro tiroteo masivo en Shreveport, donde un hombre mató a ocho niños, incluyendo siete de sus hijos, antes de ser abatido por las autoridades. Ese ataque fue considerado el más mortífero en Estados Unidos desde 2024.
Reacciones oficiales
El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, aseguró en sus redes sociales que ya está en coordinación con los oficiales y que habrá actualizaciones conforme avance la investigación. También pidió a la población evitar el área del centro comercial mientras se desarrollan las diligencias.
Videos del incidente muestran a algunas de las víctimas en el suelo frente a un restaurante de comida rápida, mientras paramédicos sacaban en camillas a los heridos.
Crisis de violencia armada
Según datos de Gun Violence Archive, organización sin fines de lucro que recopila información sobre violencia armada en Estados Unidos, el país ha registrado en lo que va de 2026 120 tiroteos masivos, definidos como aquellos con al menos cuatro víctimas.
La recurrencia de estos hechos ha reavivado el debate sobre el acceso a armas de fuego y la necesidad de reforzar medidas de prevención, especialmente en espacios públicos como centros comerciales y escuelas.
Consecuencias sociales
El tiroteo en Baton Rouge refleja el impacto de la violencia armada en comunidades locales, donde la sensación de inseguridad se intensifica tras episodios consecutivos de gran magnitud. La población exige respuestas rápidas y efectivas, mientras las autoridades trabajan en la identificación de los responsables y en la reconstrucción de los hechos.
El caso se suma a una lista creciente de tragedias que marcan el panorama social y político de Estados Unidos, con un debate cada vez más polarizado sobre la regulación de armas y la responsabilidad institucional frente a la protección ciudadana.




