El Gobierno de Venezuela firmó este martes un nuevo contrato con la compañía italiana ENI como parte de una estrategia para aumentar la producción de gas y crudo en el campo Junín-5, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, en el sur del país.
Firma del acuerdo
La ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el presidente de PDVSA, Héctor Obregón, suscribieron el contrato junto al director de operaciones y recursos naturales de ENI Venezuela, Guido Brusco, en un acto celebrado en el Palacio de Miraflores y transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, estuvo presente en la ceremonia y calificó el acuerdo como “una de las mayores inversiones que se están planificando para Venezuela”. Rodríguez destacó que ENI mantuvo sus operaciones en el país pese a las sanciones internacionales impuestas en 2019, lo que permitió conservar los lazos de cooperación.
Proyecciones de ENI
El director ejecutivo de ENI, Claudio Descalzi, señaló que la compañía tiene “grandes proyecciones” para el campo Junín-5, operado en asociación con PDVSA a través de PetroJunín. Anticipó que esperan definir el plan de inversión antes de que termine el año y que las condiciones actuales permiten plantear proyectos ambiciosos.
Descalzi adelantó que el acuerdo contempla inversiones adicionales para el mercado doméstico de gas, con la posibilidad de desarrollar producción destinada a la exportación en el futuro. Según la prensa presidencial, el contrato también incluye operaciones de crudo liviano.
Importancia estratégica
Rodríguez subrayó que este acuerdo marca un hito en las relaciones entre Venezuela y ENI, y lo calificó como “una de las apuestas más importantes que se ha hecho en Venezuela en los últimos tiempos”. La mandataria aseguró que en los próximos meses se darán a conocer más detalles sobre los proyectos derivados de esta alianza.
El campo Junín-5 ha sido administrado desde hace más de una década por PetroJunín, con PDVSA como socio mayoritario. La nueva etapa busca revitalizar la producción en la Faja del Orinoco, considerada una de las reservas de hidrocarburos más grandes del mundo.
Contexto internacional
El contrato con ENI se suma a otros acuerdos recientes firmados con Chevron y Repsol, tras la flexibilización de las sanciones impuestas por Estados Unidos en 2019 al mercado petrolero venezolano. Estas alianzas reflejan el interés de multinacionales en retomar operaciones en el país, en un contexto de recuperación gradual de la industria energética.
El Gobierno venezolano considera que estas inversiones son clave para estabilizar la producción y fortalecer la economía nacional, en un momento en que el sector hidrocarburos sigue siendo la principal fuente de ingresos del país.




