El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, compareció este miércoles 29 de abril de 2026 ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes para informar sobre el impacto financiero de la guerra contra Irán, que ya ha costado 25.000 millones de dólares. En su intervención, Hegseth defendió el elevado gasto militar, argumentando que estos fondos han sido destinados principalmente a la reposición de municiones críticas, el mantenimiento de operaciones navales y el reemplazo de equipos militares tras dos meses de enfrentamientos.
La audiencia, que se desarrolló en medio de tensiones políticas, se centró también en la solicitud de un presupuesto de defensa histórico de 1,5 billones de dólares para 2027. Hegseth destacó la necesidad de este aumento para hacer frente a amenazas de países como China, Rusia e Irán, con un enfoque en la adquisición de drones, buques de guerra y sistemas de defensa antimisiles.
Durante la sesión, los legisladores expresaron su preocupación sobre la legitimidad del conflicto, dado que la administración del expresidente Donald Trump no ha obtenido una autorización formal del Congreso para la guerra. El demócrata Adam Smith, presidente de la comisión, cuestionó la estrategia de «presión máxima», señalando que la escalada de violencia podría poner en riesgo la seguridad global. Por su parte, Hegseth no dudó en calificar de «derrotistas» a los legisladores que pusieron en duda la validez de la intervención, defendiendo con firmeza la necesidad de continuar el conflicto para evitar que Irán obtenga armas nucleares.
Además, la audiencia reveló diferencias dentro del mismo partido republicano. Algunos congresistas republicanos, como el senador Thom Tillis, expresaron inquietudes sobre la gestión interna del Pentágono, particularmente en relación con la purga de altos mandos militares llevada a cabo por Hegseth, incluyendo el despido del jefe del Ejército, general Randy George.
El impacto de la guerra también se dejó sentir en los mercados internacionales, especialmente en el precio del petróleo, que se ha mantenido por encima de los 100 dólares debido al bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, una situación que preocupa a muchos políticos por sus implicaciones económicas y electorales.
En respuesta a las críticas sobre las bajas civiles y los daños colaterales, Hegseth defendió el uso de la fuerza como una medida necesaria para evitar que Irán desarrolle un arma nuclear, justificando los costos humanos y financieros de la guerra como una inversión en la seguridad global.




