La libertad de prensa mundial ha caído a niveles inéditos en los últimos 25 años, de acuerdo con el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF), presentado este jueves. El informe destaca que la criminalización del periodismo, además de los ataques a los medios, han sido factores clave en este deterioro. Entre los responsables de este retroceso, se señala a líderes como Donald Trump, que han utilizado tácticas de hostilidad hacia los periodistas.
En su clasificación de 2026, RSF revela que la puntuación media de los 180 países analizados es la más baja desde que comenzó la recopilación de datos. España, por ejemplo, ha descendido seis posiciones, pasando del puesto 23 al 29, un reflejo de una tendencia generalizada de debilitamiento en la libertad de prensa en todo el mundo.
Países Líderes y los Peores Casos
Noruega se mantiene en la cima, con una puntuación sobresaliente de 92,72 sobre 100, seguida por los Países Bajos, Estonia, Dinamarca, Suecia y Finlandia. En el otro extremo de la tabla, las naciones más represivas para los periodistas siguen siendo Arabia Saudí, Irán, China, Corea del Norte y Eritrea, con Rusia (172) también destacándose por su uso de leyes contra el terrorismo para restringir la libertad de los medios.
El informe también subraya el caso de Níger, que experimentó una caída drástica de 37 puestos, reflejando la creciente inseguridad en la región del Sahel, donde los grupos armados y las juntas militares han intensificado sus ataques contra la prensa.
Retrocesos en Latinoamérica
En América Latina, varios países han empeorado su clasificación, con Ecuador a la cabeza, perdiendo 31 posiciones tras una ola de violencia organizada que resultó en los asesinatos de periodistas como Darwin Baque y Patricio Aguilar. Perú también ha retrocedido, afectado por la muerte de cuatro periodistas, cayendo al puesto 144. Argentina y El Salvador también han visto un retroceso en sus posiciones debido a la creciente hostilidad de los gobiernos hacia los medios de comunicación.
Venezuela, Cuba y Nicaragua siguen ocupando los últimos puestos en la clasificación, donde las condiciones para la prensa se han deteriorado significativamente. En Venezuela, pese a la liberación de algunos periodistas, persiste la incertidumbre sobre las garantías de libertad de prensa. En Nicaragua, la represión sistemática y el colapso del paisaje mediático continúan limitando gravemente la labor de los comunicadores.
Situación de España y Otras Democracias
En Europa, España ha descendido al puesto 29, un descenso relacionado con el deterioro de varios indicadores, especialmente las condiciones económicas para los periodistas, donde se sitúa en el puesto 40 a nivel global. Aunque la seguridad de los periodistas sigue siendo relativamente alta, la situación política y social ha empeorado, afectando la libertad de expresión. Otros países democráticos como Alemania, Francia y Estados Unidos también han sufrido retrocesos en la clasificación.
El informe de RSF refleja un panorama preocupante para la libertad de prensa, que sigue enfrentando desafíos globales tanto en países democráticos como autoritarios.




