Santo Domingo.- En el marco de la celebración del Día de la Industria Nacional y el 64º aniversario de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), su presidente, Julio Brache, resaltó el notable crecimiento económico del país y su creciente potencial para convertirse en un hub industrial y logístico fundamental en la región.
Durante su intervención, Brache destacó que la República Dominicana se encuentra en una etapa crucial de expansión económica, respaldada por un crecimiento del 5.1% del Producto Interno Bruto (PIB), una sólida plataforma productiva en constante desarrollo y un entorno institucional estable. Estos factores posicionan al país como un destino atractivo para la inversión industrial, con un enfoque claro hacia la internacionalización de sus sectores productivos.
“El país cuenta con condiciones inmejorables para consolidarse como un centro industrial y logístico de relevancia en la región. La cercanía con los principales mercados, un entorno económico resiliente y una infraestructura productiva en expansión son nuestras mayores ventajas frente a los inversionistas globales”, aseguró Brache.
En este sentido, el presidente de la AIRD subrayó que el sector industrial es clave para el desarrollo económico sostenible de la República Dominicana, ya que no solo genera empleo formal y de calidad, sino que también permite la creación de valor agregado y la diversificación productiva. Este crecimiento se refleja en un aumento de más de un 18% en las exportaciones del país durante el primer trimestre de 2026, alcanzando los 3,736.9 millones de dólares, lo que evidencia la competitividad de la industria dominicana en los mercados internacionales.
Además, Brache destacó los avances en la agroindustria, como la producción récord de arroz en 2025, que alcanzó los 14.38 millones de quintales, consolidando a la República Dominicana como el mayor productor de este cereal en el Caribe y Centroamérica. También mencionó el buen desempeño de las zonas francas y la manufactura local, que crecieron en un 7% y un 4%, respectivamente, durante el primer trimestre de 2024.
El presidente de la AIRD también se refirió a la proyección positiva de crecimiento económico para 2026, con una estimación de expansión del 4% según la CEPAL, lo que sitúa a la República Dominicana por encima del promedio regional. Este reconocimiento internacional refuerza la confianza en la estabilidad económica y la capacidad de crecimiento del país, consolidándolo como un destino confiable para la inversión y el desarrollo productivo.
En cuanto a los retos, Brache destacó la importancia de aprovechar las oportunidades derivadas del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas globales de valor, un fenómeno que está favoreciendo a países como la República Dominicana, al buscar proveedores más cercanos y confiables. Aseguró que el sector industrial del país está preparado para aprovechar estas oportunidades, pero también señaló que para lograr un desarrollo industrial sostenido, es fundamental mejorar el entorno regulatorio y garantizar un clima de confianza para los inversionistas.
Por su parte, Mario E. Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, destacó la necesidad de continuar fortaleciendo el marco regulatorio y las condiciones del mercado para asegurar una competencia justa, la protección del consumidor y el orden del sector productivo. También abogó por la implementación de reformas laborales y de seguridad social, con un enfoque gradual y sostenible, que promuevan la formalización de las empresas y la creación de empleos de calidad.
El evento contó con la presencia de importantes figuras del gobierno y el sector privado, entre ellas el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; el ministro de Trabajo, Eddy Olivares; y el director de ProConsumidor, Eddy Alcántara. Todos coincidieron en la importancia de continuar impulsando el desarrollo industrial como motor del crecimiento económico y la generación de empleo formal en la República Dominicana.
En conclusión, la AIRD reafirmó que, con las condiciones actuales y el compromiso de los sectores público y privado, la República Dominicana está bien posicionada para convertirse en un hub industrial clave en el Caribe y América Latina.




