Más de 4,000 demostraciones y manifestaciones se realizaron este viernes en Estados Unidos con motivo del Día Internacional del Trabajo, en las que empleados de múltiples sectores se hicieron presentes bajo el lema: “Los trabajadores están por encima de los multimillonarios”.
Ciudades movilizadas
Las calles de las principales urbes del país, como Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Washington, fueron escenario de las marchas convocadas bajo la consigna “May Day Strong”, donde se exigieron mejores condiciones laborales y el reconocimiento del aporte de millones de migrantes indocumentados a la economía estadounidense.
“No podemos seguir siendo invisibles, necesitamos ser escuchados y reconocidos. Los políticos y las empresas tienen que entender que sin nuestro trabajo este país no va hacia adelante”, expresó a EFE Sandra Liliana Barrera, miembro del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), quien participó por primera vez en una marcha del Primero de Mayo.
Reclamos y boicot económico
Los manifestantes también llamaron a un boicot económico, instando a “no ir a la escuela, no trabajar y no consumir” durante la jornada, como forma de presión. Este tipo de acciones ya había tenido impacto en protestas anteriores, como la realizada en Mineápolis contra la empresa Target tras redadas migratorias.
En Nueva York, los reclamos se dirigieron contra Amazon, mientras que en Chicago la organización Jobs with Justice esperaba reunir a más de 20,000 personas. “La solidaridad debe estar con los trabajadores por encima de la avaricia corporativa. Los multimillonarios son pocos, nosotros somos muchos y unidos somos más fuertes”, señaló la activista Angie Moreno.
Protestas paralelas
Las manifestaciones coincidieron con las protestas contra el presidente estadounidense, convocadas bajo la consigna “No Kings”, que desde el año pasado han congregado a millones de personas en todo el país, según datos de los organizadores.
Defensa de los inmigrantes
En Houston (Texas), trabajadores también denunciaron el gasto del Gobierno en guerras y persecución de indocumentados en lugar de invertir en mejorar las condiciones de vida.
Aunque la defensa de los inmigrantes no fue el eje central de las marchas este año, pancartas con el mensaje “ICE OUT” (fuera el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) se hicieron presentes en varias ciudades.
La directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), Angélica Salas, insistió en que el fallido sistema migratorio está en el centro de muchos desafíos políticos y económicos que afectan a las familias trabajadoras. “El Primero de Mayo es más que una celebración de unidad y resiliencia: es un llamado a la acción. Cuando nos organizamos y nos mantenemos hombro con hombro, somos imparables”, sentenció.




