El joven piloto italiano Kimi Antonelli (Mercedes) afianzó este domingo su liderato en la Fórmula 1 al ganar el Gran Premio de Miami, su tercera victoria seguida en este inicio de temporada.
Dominio de Mercedes
Antonelli, de 19 años, se convirtió en el líder más joven de la historia de la categoría al imponerse en el Autódromo Internacional de Miami, donde partió desde la pole position. El italiano superó a los McLaren del británico Lando Norris, vigente campeón, y del australiano Oscar Piastri, en una carrera que finalmente no se vio afectada por la amenaza de tormentas.
La victoria se suma a sus triunfos en China y Japón, y a la de su compañero George Russell en Australia, confirmando el dominio de Mercedes en la temporada.
Carrera intensa
Antonelli volvió a sufrir en la salida, siendo superado por Charles Leclerc (Ferrari) y luego por Norris. El británico lideró buena parte de la prueba hasta una parada en boxes simultánea con Antonelli, de la que el italiano salió por delante.
Norris presionó hasta colocarse a menos de un segundo con veinte giros por delante, pero Antonelli resistió y cruzó la meta con una ventaja de 3.264 segundos, consolidando su distancia en el Mundial de Pilotos.
Colapinto, octavo
El argentino Franco Colapinto (Alpine) igualó el mejor resultado de su carrera al terminar en el octavo lugar, frente a una afición argentina que lo acompañó en Miami. Antes de la carrera recibió la visita de su ídolo Lionel Messi, quien asistió al Gran Premio junto a su familia.
El compañero de Colapinto, Pierre Gasly, abandonó en la sexta vuelta tras un espectacular vuelco provocado por un impacto del neozelandés Liam Lawson. El francés salió ileso.
Otros resultados
El brasileño Gabriel Bortoleto (Audi) finalizó en el duodécimo lugar, mientras que el mexicano Sergio Pérez concluyó decimosexto en el debut de la escudería Cadillac en territorio estadounidense.
Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) terminaron en noveno y decimoquinto puesto, respectivamente.
Contexto
La Fórmula 1 reanudó actividades tras un mes de parón por la guerra en Oriente Medio, que provocó la cancelación de las carreras de Baréin y Arabia Saudita. La categoría estrenó además modificaciones al polémico reglamento técnico, con nuevos monoplazas de motor híbrido (mitad eléctrico y mitad térmico).




