La llegada del Papa León XIV a España, prevista para el 6 de junio, contará con un operativo de seguridad sin precedentes. Más de 13,000 agentes de seguridad, entre policías nacionales, guardias civiles, Mossos d’Esquadra (Policía de Cataluña), policías locales y efectivos de la Policía Canaria, se encargarán de garantizar el orden en las cuatro provincias que visitará el pontífice: Madrid, Barcelona, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
El despliegue de fuerzas de seguridad se coordina bajo la supervisión del Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande-Marlaska. El operativo se desarrollará en cuatro fases: una preparación inicial, una fase preventiva que comenzará a partir del 31 de mayo, una fase de alerta desde el 1 de junio y, finalmente, la fase crítica que se llevará a cabo desde el 6 hasta el 12 de junio, durante los días en los que León XIV recorrerá las ciudades mencionadas.
El objetivo principal de esta operación es garantizar la seguridad tanto del Papa como de los miles de ciudadanos y turistas que acudirán a los eventos programados. Se implementará un nivel de seguridad máximo, especialmente en las ciudades de visita, con centros de coordinación en cada lugar y un nivel reforzado del Plan de Prevención, Protección y Respuesta Antiterrorista (actualmente en nivel 4 reforzado).
Una de las principales complicaciones para las autoridades será la coincidencia de la visita papal con los conciertos del cantante puertorriqueño Bad Bunny, que se celebrarán los días 6 y 7 de junio en el estadio Metropolitano de Madrid. El Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido que la simultaneidad de ambos eventos complicará las labores de seguridad, pero ha asegurado que el ministerio cuenta con los recursos necesarios para abordar ambos acontecimientos sin que la seguridad de los ciudadanos se vea comprometida.
“La visita del Papa es un evento de máxima prioridad, pero no interferirá con otros actos ni con la vida cotidiana de los ciudadanos”, comentó Marlaska, quien reafirmó que el operativo de seguridad está diseñado para ser lo suficientemente flexible y eficaz para garantizar el éxito de todos los eventos que se celebrarán.
Este despliegue de seguridad sin igual busca no solo proteger al Papa León XIV durante su estancia en España, sino también asegurar que los ciudadanos y los miles de asistentes a los conciertos de Bad Bunny puedan disfrutar de ambos eventos con total tranquilidad.




