El gobierno de Cuba anunció este martes que eliminará el precio fijo de venta de combustibles, estableciendo un esquema variable según el costo de importación, en lo que constituye un cambio histórico en la política energética de la isla.
Fin del precio fijo
En un comunicado difundido en medios locales, el Ministerio de Finanzas y Precios explicó que durante años se mantuvo un precio fijo como política de protección ante las fluctuaciones del mercado internacional, pero que “no se puede sostener económicamente en las presentes condiciones”.
A partir del próximo viernes, los precios de venta en divisas se actualizarán hacia el alza o la baja, de acuerdo con los costos reales de cada operación específica de importación.
Apertura económica
La medida se produce tras la autorización inédita, en febrero, de la importación privada de combustibles, por primera vez en casi 70 años. El ministerio señaló que la apertura económica ha permitido que existan múltiples actores en condiciones de importar y comercializar combustibles en moneda extranjera, lo que sugiere una liberalización parcial de las ventas.
Las importaciones privadas fueron autorizadas como parte de un paquete de emergencia ante la escasez provocada por las sanciones de Estados Unidos, aunque inicialmente las empresas privadas solo podían usar el combustible para sus propias operaciones y no comercializarlo.
Impacto de las sanciones
Washington mantiene desde hace cuatro meses un bloqueo casi total sobre el suministro de petróleo a la isla, amenazando con sancionar a los países que le vendan combustible. Esta política ha paralizado buena parte de la economía cubana y agravado las condiciones de vida de la población.
Desde mediados de enero, la administración de Donald Trump solo ha permitido la llegada de un tanquero ruso. El pasado 1 de mayo, el mandatario firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra empresas y bancos extranjeros que colaboren con el gobierno cubano, en línea con su estrategia de presionar por un cambio de régimen.
Contexto interno
El nuevo esquema de precios busca dar mayor flexibilidad al mercado interno y garantizar la sostenibilidad de las operaciones de importación en un escenario de crisis energética. El Ministerio de Finanzas subrayó que la medida responde a la necesidad de adaptar la política de precios a las condiciones reales del mercado internacional y a la creciente participación de actores privados en la economía cubana.




