El exbasquetbolista de la NBA Jason Collins, reconocido como el primer jugador abiertamente gay en actuar en una de las principales ligas deportivas profesionales de Estados Unidos, falleció este martes a los 47 años tras luchar contra un cáncer cerebral, informó su familia.
Lucha contra la enfermedad
Collins había revelado en septiembre pasado que estaba recibiendo tratamiento por un tumor cerebral y en diciembre explicó a ESPN que le habían diagnosticado un glioblastoma multiforme, una de las formas más agresivas de cáncer cerebral.
Con el apoyo de su esposo, Brunson Green, familiares y amigos, inició un tratamiento con medicamentos, radioterapia, quimioterapia y un procedimiento innovador en Singapur. Tras ello, pudo regresar a casa y asistir en febrero al Fin de Semana de las Estrellas de la NBA en Los Ángeles.
Carrera deportiva
Collins se retiró en 2014 tras una carrera de 13 años en la NBA, con pasos por los Nets, Memphis Grizzlies, Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks y Boston Celtics.
En 2013 anunció públicamente que era gay en un artículo de Sports Illustrated, convirtiéndose en un referente de inclusión en el deporte profesional. Al año siguiente disputó 22 partidos con los Brooklyn Nets, dirigidos entonces por su excompañero Jason Kidd.
“Cuando salí del armario públicamente, recibí llamadas consecutivas de Oprah Winfrey y del presidente Barack Obama”, recordó Collins en una entrevista con ESPN. Obama le dijo: “Lo que has hecho hoy tendrá un impacto positivo en alguien a quien quizá nunca conozcas”.
Legado y reacciones
El comisionado de la NBA, Adam Silver, afirmó que Collins ayudó a construir un deporte más inclusivo y acogedor para futuras generaciones.
“Jason cambió vidas de maneras inesperadas y fue una inspiración para todos los que lo conocieron”, señaló la familia en un comunicado difundido por la NBA, que también envió condolencias a Brunson Green, familiares, amigos y excompañeros cercanos.




