La crisis de Spirit Airlines continúa escalando luego de que un grupo de antiguos empleados presentara una demanda colectiva contra la aerolínea en una corte federal de bancarrota en Nueva York. Los demandantes aseguran que la empresa incumplió con pagos salariales, compensaciones laborales y además ejecutó el cierre de sus operaciones sin previo aviso.
La acción judicial fue iniciada por seis extrabajadores, aunque busca representar a cerca de 17.000 personas que quedaron afectadas tras la paralización repentina de la compañía el pasado 2 de mayo. Entre las reclamaciones figuran la falta de entrega de los últimos salarios, vacaciones acumuladas, licencias médicas no utilizadas y otros beneficios económicos pendientes.
Los exempleados también sostienen que la aerolínea habría violado la Ley WARN, normativa federal estadounidense que obliga a las compañías con más de 100 empleados a informar con al menos 60 días de anticipación sobre despidos masivos o cierres operativos. Según los afectados, muchos recibieron la noticia apenas horas antes de la suspensión definitiva de los vuelos.
El representante legal de los trabajadores, Eric Lechtzin, indicó que la demanda busca obtener una compensación equivalente a dos meses de sueldo, además de beneficios relacionados con seguro médico y planes de retiro, debido al supuesto incumplimiento de la legislación laboral federal.
El impacto del cierre ha sido especialmente fuerte en Florida, principalmente en Fort Lauderdale, uno de los principales centros operativos de la aerolínea. Pilotos, auxiliares de vuelo, técnicos y personal administrativo quedaron sin empleo de manera inmediata tras el colapso de la empresa.
La situación financiera de Spirit Airlines venía deteriorándose desde hace varios años debido a pérdidas millonarias, incremento en costos operativos y fallidos intentos de reestructuración. Recientemente, un juez federal autorizó la liquidación de activos de la compañía como parte de su proceso de bancarrota.




