El Masters 1000 de Roma tendrá este domingo un duelo de alto nivel entre el italiano Jannik Sinner, favorito desde el inicio y respaldado por el público local, y el noruego Casper Ruud, quien firmó un gran torneo y quiere dar la sorpresa en el Foro Itálico.
Sinner, el hombre de los récords
El jugador de San Cándido llega intratable. En cinco partidos solo concedió un juego y lo máximo que estuvo en pista antes de sellar una victoria fue una hora y treinta y dos minutos, salvo en la semifinal contra Daniil Medvedev.
En su camino dejó a Sebastian Offner, Alexei Popyrin, Andrea Pellegrino y Andrei Rublev, además de Medvedev. Su rendimiento desató la locura en Italia, que lo ve como campeón.
Si gana, Sinner conseguirá el ‘Career Golden Masters’, título reservado a quienes conquistan los nueve Masters 1000 del circuito. Solo Novak Djokovic presume de ello. El italiano podría lograrlo con 24 años; el serbio lo consiguió a los 31.
Además, ya superó las 31 victorias consecutivas de Djokovic y, si se impone en la final, cerrará la racha en 34 triunfos seguidos.
Ruud, el especialista en arcilla
El noruego llega tras una semana sólida, en la que superó a Jiri Lehecka, Lorenzo Musetti, Luciano Darderi, Zachary Svajda y Karen Khachanov.
Ruud, considerado el tenista más importante en la historia de su país, ha sido tres veces finalista de Grand Slam, cuatro de Masters 1000 y una de ATP Finals. Su mayor logro fue conquistar el Masters 1000 de Madrid en 2025.
Reconoció que a veces desearía estar en el lugar de Carlos Alcaraz o del propio Sinner, pero mantiene la ambición de dar un golpe sobre la mesa. Humilde y aficionado al golf, recibió en 2022 el Premio Stefan Edberg a la Deportividad.
Antecedentes y expectativas
En el historial, Sinner domina con cuatro victorias en cuatro enfrentamientos, sin ceder un set. Uno de esos triunfos fue en Roma hace un año, cuando lo venció en cuartos de final.
El italiano llega como gran protagonista, aunque mostró signos de fatiga física en la semifinal, lo que generó rumores sobre un posible ataque de pánico. Ruud, por su parte, busca aprovechar cualquier debilidad para sorprender.




