La medida, que entra en vigor de inmediato, afecta a los viajeros que no posean ciudadanía estadounidense y que hayan estado en alguno de estos tres países en los últimos 21 días. Según explicó el funcionario de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Satish Pillai, la disposición se mantendrá por un periodo inicial de 30 días y se ampara en el Título 42 de la ley de salud pública.
Quedan excluidos de esta restricción el personal militar estadounidense, diplomáticos y sus familiares directos.
El objetivo principal de esta decisión es reducir el riesgo de propagación del Ébola en territorio estadounidense y permitir una evaluación más precisa de la situación epidemiológica. Las autoridades sanitarias también están trabajando en coordinación con aerolíneas y puntos de entrada para identificar posibles casos de exposición.
Asimismo, los CDC han reforzado los controles sanitarios en aeropuertos, el rastreo de contactos, las pruebas de laboratorio y la preparación hospitalaria en todo el país. A pesar de estas medidas, las autoridades recalcaron que el riesgo actual para la población en Estados Unidos se considera bajo.
El brote ha provocado hasta ahora 116 fallecimientos en la República Democrática del Congo, donde comenzó a finales de abril. Los focos principales se concentran en las zonas de Mongwalu y Rwampara, regiones con alta movilidad de población y cercanas a las fronteras con Uganda y Sudán del Sur.
Fuera del Congo, Uganda ha reportado dos casos en Kampala, incluido un deceso, mientras que Sudán del Sur ha confirmado un contagio en la región de Ecuatoria Occidental, próxima a la frontera congoleña.




