La Audiencia Nacional ha dado la razón a la cantante colombiana Shakira, anulando la resolución del Tribunal Económico Administrativo Central de 2021 que la señalaba por presunto fraude fiscal en 2011. El tribunal concluyó que la artista no podía considerarse residente fiscal en España aquel año, ya que pasó la mayor parte del tiempo fuera del país y carecía de vínculos familiares o laborales suficientes según la ley.
Como consecuencia, Hacienda deberá reintegrar a Shakira los 55 millones de euros que había pagado, cifra que superará los 60 millones al sumar los intereses acumulados. La Sala de lo Contencioso-Administrativo indicó que “las liquidaciones y sanciones impuestas eran contrarias a derecho, al no acreditarse el domicilio fiscal de la recurrente en España”.
Shakira expresó su alivio tras la sentencia: “Después de más de ocho años soportando campañas para dañar mi reputación y noches sin dormir, por fin se reconoce que nunca hubo fraude. Mi intención es que este fallo sirva de precedente para todos los contribuyentes tratados injustamente por el sistema”.
En 2011, la cantante estaba de gira mundial con 120 conciertos en 37 países y no residía en España, no tenía hijos ni base empresarial en el país. Hacienda había alegado que su relación con el futbolista Gerard Piqué podía constituir vínculo familiar, pero la Audiencia aclaró que esto no equivale legalmente a un vínculo conyugal.
El tribunal también condenó a la Agencia Tributaria al pago de costas por desestimar completamente sus argumentos. La decisión puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.
Shakira y su equipo legal se mostraron muy satisfechos con la resolución, que pone fin a un proceso que ha durado más de una década y que se suma a otros acuerdos previos con Hacienda en ejercicios posteriores.




