El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, criticó este martes a Irán por el ataque con drones registrado cerca de la central nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), al advertir que pudo haber derivado en “una catástrofe nuclear de gran magnitud sin precedentes”.
El incidente en Barakah
Las autoridades emiratíes informaron el domingo que respondieron a un incendio provocado por un ataque con drones, ocurrido “fuera del perímetro interior” de la central ubicada en la región de Al Dhafra, sin ocasionar problemas de seguridad.
Según Waltz, el ataque obligó a EAU a activar sistemas de emergencia para garantizar el suministro energético de la planta. “¿Qué nación responsable lanza drones contra una instalación nuclear operativa?”, cuestionó ante el Consejo de Seguridad, calificando la acción como una “línea roja” que amenaza la seguridad global.
Condena internacional
El diplomático estadounidense afirmó que el ataque es “el último ejemplo de las actividades peligrosas y desestabilizadoras que definen al régimen iraní” y subrayó que no puede interpretarse como un hecho aislado, sino como parte de una dinámica más amplia para poner en riesgo infraestructuras civiles críticas y la estabilidad internacional.
Contexto del conflicto
Las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel permanecen estancadas, mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza con graves consecuencias económicas.
Waltz anunció que EE. UU. ha vuelto a presentar una resolución centrada en las “violaciones de las libertades básicas de navegación”, texto aún en negociación con el resto de miembros del Consejo y que busca defender la libertad de tránsito en Ormuz.
No obstante, China y Rusia ya vetaron el mes pasado un proyecto similar por considerarlo partidista, al responsabilizar únicamente a Irán.
Escalada regional
Tras el inicio del conflicto, Teherán respondió con ataques de represalia contra Israel y países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) —Emiratos, Arabia Saudí, Catar, Baréin, Kuwait y Omán—, además de imponer el bloqueo en Ormuz, esencial para la exportación de petróleo.
Sin embargo, Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en el país más castigado por Irán, incluso más que Israel, lo que ha elevado las tensiones entre Abu Dabi y Teherán a niveles sin precedentes.




