El Gobierno de Haití informó este lunes que la celebración de elecciones nacionales quedará suspendida hasta que las autoridades logren restablecer la seguridad y retomar el control de las zonas dominadas por grupos armados, en medio de una grave crisis de violencia que afecta al país.
El primer ministro haitiano, Didier Fils-Aimé, explicó durante un acto oficial que el Ejecutivo se encuentra enfocado en enfrentar a las pandillas antes de avanzar hacia un proceso electoral. En sus declaraciones, insistió en que no es posible organizar comicios “serios” sin condiciones mínimas de seguridad.
“Recuperaremos los territorios y después prepararemos el país para las elecciones”, afirmó el mandatario, quien aseguró que la lucha contra los grupos armados es una prioridad nacional.
La situación de inseguridad se ha agravado desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, tras el cual el país no ha logrado estabilizar su sistema político ni realizar nuevas elecciones.
El Gobierno sostiene que no negociará con las bandas criminales y ha prometido reforzar a las fuerzas de seguridad para enfrentar a los grupos que actualmente controlan gran parte del área metropolitana de Puerto Príncipe.
De acuerdo con informes recientes de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, la violencia armada ha dejado miles de víctimas en los últimos meses, con un fuerte impacto en la población civil. Las pandillas continúan siendo responsables de una parte significativa de los ataques, mientras que las operaciones de seguridad también han contribuido al aumento de víctimas.
En este contexto, miles de haitianos han salido a las calles de Puerto Príncipe para exigir el fin de la violencia y el restablecimiento de la paz, en medio de crecientes demandas sociales por seguridad y estabilidad.
Los ciudadanos reclaman poder desplazarse libremente, acceder a servicios básicos y recuperar la normalidad en su vida cotidiana, mientras el país permanece sumido en una profunda crisis institucional y de seguridad.




