Santo Domingo, República Dominicana.– La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso medidas de coerción contra un cabo de la Policía Nacional acusado de causar la muerte involuntaria del teniente coronel retirado Carmelo Polanco, durante un incidente ocurrido en el sector La Ciénaga.
El imputado, identificado como Elpidio Antonio Acosta, deberá cumplir con una garantía económica de RD$400,000 mediante contrato, presentación periódica e impedimento de salida del país, según dispuso el juez Rigoberto Sena, tras acoger parcialmente la solicitud presentada por el Ministerio Público.
La Fiscalía del Distrito Nacional, representada por la procuradora de corte Santa Matilde Reyes Valenzuela, encargada del Departamento de Asuntos Internos, había solicitado prisión preventiva contra el agente policial, arrestado en flagrante delito luego del hecho ocurrido el pasado 10 de mayo.
De acuerdo con las investigaciones, el teniente coronel retirado Carmelo Polanco compartía junto a familiares en una actividad social en el sector La Ciénaga cuando una patrulla policial de la unidad Topo transitaba por el lugar en labores de búsqueda de un presunto delincuente.
La patrulla estaba integrada por el cabo Elpidio Antonio Acosta, el cabo Smerlin Antonio Alcántara Familia, el sargento mayor Brayan Rafael Jerez Hernández y el sargento Juan Lorenzo Rodríguez.
El expediente establece que, al pasar frente a la vivienda donde se realizaba la celebración, se escucharon dos detonaciones provenientes del vehículo policial, resultando herido de bala el oficial retirado.
Tras el incidente, los agentes trasladaron a la víctima al Hospital Docente de la Policía Nacional, donde fue intervenido quirúrgicamente. Sin embargo, falleció posteriormente a causa de la herida de bala.
Según el Ministerio Público, el imputado entregó voluntariamente su arma de reglamento y declaró que el disparo se produjo mientras manipulaba el arma dentro del vehículo.
Las investigaciones técnico-científicas determinaron que el disparo salió desde el interior del vehículo policial. Asimismo, pruebas realizadas por la Policía Científica confirmaron residuos de pólvora en el arma asignada al cabo Acosta.
De igual forma, un informe balístico del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) concluyó que el proyectil extraído del cuerpo de la víctima coincide con los disparos de prueba realizados con el arma ocupada al imputado.
El Ministerio Público calificó provisionalmente el caso como homicidio involuntario, en violación al artículo 319 del Código Penal Dominicano.




