Los principales mandos militares de la OTAN aseguraron este martes que la próxima retirada de unos 5.000 soldados estadounidenses del continente europeo no compromete la capacidad de disuasión ni de defensa de la Alianza Atlántica.
Durante una reunión del Comité Militar, el comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, afirmó que la decisión de Washington de reubicar una brigada blindada no pone en riesgo los planes de defensa regionales ni la estabilidad operativa de la OTAN.
Según explicó, esta medida forma parte de la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos y se enmarca dentro de una evolución del modelo de cooperación conocido como una “OTAN más equilibrada”, en la que los aliados europeos asumen mayor responsabilidad militar.
La retirada, anunciada tras conocerse a inicios de mayo, afectará a efectivos desplegados en Alemania, donde EE. UU. mantiene actualmente más de 36.000 militares en instalaciones estratégicas como Ramstein, Wiesbaden, Grafenwöhr o Spangdahlem. Parte de las tropas provienen de una brigada blindada y de una unidad de artillería de largo alcance cuyo despliegue finalmente no se completará.
Grynkewich subrayó que la redistribución de fuerzas estadounidenses será progresiva y dependerá del cumplimiento de los compromisos de defensa asumidos por los países europeos, especialmente en materia de gasto militar y desarrollo de capacidades.
El general añadió que desde la llegada de esa brigada en 2022, varios aliados europeos —como Polonia, los países bálticos y Alemania— han reforzado significativamente sus capacidades terrestres. Este fortalecimiento, dijo, permite a Estados Unidos reducir parte de su presencia sin afectar la seguridad del continente.
Asimismo, destacó el papel de nuevas estructuras multinacionales de la OTAN, como la brigada liderada por Canadá en Letonia o el refuerzo alemán en Lituania, como ejemplos del aumento de la capacidad defensiva europea.
Finalmente, el alto mando concluyó que la retirada no implica un debilitamiento de la alianza, sino una redistribución estratégica de recursos, asegurando que la OTA




