La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este miércoles que el riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, con 600 casos sospechosos y 139 fallecidos, es «bajo» a nivel mundial, aunque continúa siendo elevado en el ámbito nacional y regional.
El comité de emergencia de la OMS, que se reunió el martes para evaluar la situación, confirmó que la epidemia constituye una emergencia de salud pública de alcance internacional, pero no alcanza el nivel de pandemia, indicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa.
«Contamos con un equipo en el terreno que colabora con las autoridades locales en la respuesta. Hemos enviado personal, suministros y recursos financieros para apoyar nuestras acciones», señaló Tedros.
El director general advirtió que el número de casos y muertes podría incrementarse debido a factores como la propagación en áreas urbanas, contagios entre trabajadores sanitarios y el elevado movimiento de población, incluidos desplazados por conflictos internos. Además, recordó que la epidemia está provocada por la variante Bundibugyo del virus, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
Asimismo, Tedros informó que un médico estadounidense que trabajaba en la RDC resultó contagiado y ha sido trasladado a Alemania para recibir atención médica. La OMS también destinó 3,9 millones de dólares de sus fondos de emergencia para fortalecer la respuesta al brote.
Este es el primer caso en que un director general de la OMS declara una emergencia internacional antes de convocar un comité de evaluación, un anuncio realizado el pasado 17 de mayo.




