La Organización Mundial de la Salud (Organización Mundial de la Salud) ha incrementado de “alto” a “muy alto” el nivel de riesgo por el actual brote de Ébola en la República Democrática del Congo (República Democrática del Congo), donde se han registrado 750 casos sospechosos y 177 fallecimientos, según informó su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
De acuerdo con la OMS, 82 casos y siete muertes han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio, lo que confirma la gravedad del brote. A nivel regional, el riesgo se mantiene en “alto” en África subsahariana, mientras que a escala mundial continúa siendo “bajo”.
Las autoridades sanitarias también informaron sobre la evacuación de un segundo ciudadano estadounidense desde la RDC hacia la República Checa, considerado un contacto de alto riesgo. Este caso se suma a otro paciente infectado que fue trasladado previamente a Alemania.
El organismo de Naciones Unidas alertó sobre la peligrosidad de esta epidemia, causada por la variante Bundibugyo del virus, una cepa poco conocida para la cual no existen tratamientos ni vacunas disponibles. Este tipo de virus solo había provocado dos brotes anteriores documentados: uno en Uganda en 2000 y otro en la RDC en 2012.
Por su parte, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU ha destinado 60 millones de dólares para reforzar la respuesta sanitaria, sumándose a los 3,9 millones previamente liberados por la OMS.
Además, la agencia ONU Mujeres advirtió que en brotes anteriores las mujeres han sido las más afectadas, debido a su mayor exposición en labores de cuidado, salud y servicios funerarios, donde el contagio por contacto directo es más frecuente.




