El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que las conversaciones diplomáticas con Irán se desarrollan de forma “ordenada y constructiva”, aunque recalcó que ha instruido a su equipo negociador a no acelerar el proceso para asegurar un acuerdo “realmente favorable”.
A través de su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que el tiempo juega a su favor y que las negociaciones deben conducirse con calma: “Ambas partes deben hacer las cosas bien. ¡No puede haber errores!”, señaló. En ese sentido, insistió en que el objetivo es alcanzar un pacto sólido y bien estructurado.
Trump también confirmó que el bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos a puertos iraníes —que ha obligado a redirigir alrededor de un centenar de buques— se mantendrá vigente hasta que se concrete, firme y verifique un acuerdo definitivo.
Aunque reconoció que la relación con Teherán se ha vuelto “más profesional y productiva”, advirtió que Irán no debe desarrollar ni obtener armas nucleares bajo ninguna circunstancia.
Críticas internas al posible acuerdo
El posible avance del pacto ha generado rechazo entre legisladores republicanos cercanos al presidente. Entre ellos, el senador Ted Cruz cuestionó que Irán pudiera terminar fortalecido, conservando capacidad de enriquecimiento de uranio y control estratégico del estrecho de Ormuz, lo que calificó como un “error desastroso”.
Por su parte, Lindsey Graham advirtió que el acuerdo podría permitir a Irán ejercer presión sobre esa vía marítima clave, alterando el equilibrio de poder regional y generando consecuencias negativas para Israel. En la misma línea, Roger Wicker afirmó que el pacto sería un “desastre” y que invalidaría los objetivos de la reciente operación militar estadounidense.
Posibles términos del acuerdo
Según reportes de medios estadounidenses, el borrador en discusión incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento parcial de sanciones contra Irán, la liberación de fondos iraníes congelados y una tregua de 60 días para continuar negociaciones sobre el programa nuclear.
La Casa Blanca considera que el acuerdo podría firmarse en los próximos días, aunque algunas versiones apuntan a retrasos respecto a la fecha inicialmente prevista.
Comparación con el acuerdo de 2015
Trump defendió que este posible entendimiento sería más sólido que el acuerdo nuclear firmado en 2015 durante el mandato de Barack Obama, al que calificó en el pasado como perjudicial para la seguridad estadounidense. Aseguró que el nuevo enfoque evitará que Irán obtenga capacidad nuclear militar, algo que —según él— no se garantizaba en el pacto anterior.
Asimismo, el presidente agradeció la colaboración de aliados en el Golfo Pérsico e incluso planteó la posibilidad de que Irán y otros países se sumen a los Acuerdos de Abraham en el futuro, en busca de una mayor normalización diplomática en la región.




