Un tribunal de Indonesia sentenció este lunes a tres años y medio de prisión al capitán de la embarcación turística que naufragó en diciembre pasado en el Parque Nacional de Komodo, tragedia en la que murieron cuatro integrantes de una familia española.
La corte también declaró culpable al jefe de máquinas del barco, de 22 años, quien recibió una condena de dos años y seis meses por negligencia. De acuerdo con las investigaciones, el joven manejaba el timón al momento del accidente pese a no contar con la licencia requerida.
Durante la lectura del fallo, los magistrados señalaron que el capitán delegó indebidamente la navegación a otra persona, aunque recalcaron que la responsabilidad seguía siendo completamente suya. Asimismo, indicaron que el acusado obtuvo su licencia de navegación mediante pagos irregulares y sin recibir la capacitación correspondiente.
El tribunal concluyó además que la tripulación no informó a los pasajeros sobre las medidas de seguridad básicas, como el uso de chalecos salvavidas, y tampoco reaccionó de manera adecuada cuando la embarcación comenzó a hundirse.
Andrea Ortuño, una de las dos sobrevivientes del naufragio junto a su hija, había declarado previamente que los tripulantes nunca auxiliaron a sus familiares y que jamás explicaron los protocolos de emergencia antes del viaje.
Tras conocerse la sentencia, los familiares de las víctimas afirmaron en un comunicado que quedó demostrado durante el proceso judicial que “las medidas de seguridad fueron insuficientes antes, durante y después de la tragedia”.
El barco turístico KM Putri Sakinah se hundió el 26 de diciembre cerca de la isla de Padar, en aguas del Parque Nacional de Komodo. Luego del accidente, las autoridades activaron un amplio operativo de búsqueda para localizar a los desaparecidos.
Después de 15 días de labores de rescate, fueron recuperados los cuerpos de Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del Valencia CF femenino B, además de dos menores de edad. Otra de las víctimas nunca pudo ser encontrada.
En el naufragio sobrevivieron dos ciudadanas españolas, cuatro miembros de la tripulación y un guía turístico, todos de nacionalidad indonesia.




