El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a punto de cumplir 80 años, se someterá este martes a un chequeo médico y dental en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Bethesda (Maryland), justo cuando la mayoría de los estadounidenses manifiestan preocupación sobre su agudeza mental para dirigir el país.
Tercer examen en su segundo mandato
La Casa Blanca informó que se trata de la tercera visita en 13 meses del mandatario al hospital militar. Trump se sometió a su primer examen físico anual en abril del año pasado y regresó en octubre para un chequeo de seguimiento que incluyó una resonancia magnética destinada a descartar problemas cardiovasculares.
Los resultados de entonces mostraron una “excelente salud”, según declaró la portavoz presidencial Karoline Leavitt en diciembre. “Todo lo evaluado funciona dentro de los límites normales, sin problemas agudos ni crónicos”, aseguró.
Percepción pública en descenso
Pese a las afirmaciones oficiales, la confianza del público estadounidense sobre la capacidad de Trump ha disminuido. Una encuesta de The Washington Post, ABC News e Ipsos, publicada a principios de mayo, reveló que el 59 % de los encuestados considera que el presidente no posee la agudeza mental necesaria para liderar el país.
En contraste, el 40 % afirmó que sí está capacitado, cifra inferior al 47 % registrado en septiembre pasado. Sobre la salud física, el 55 % de los adultos indicó que Trump no goza de las condiciones suficientes para ejercer como presidente, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto al año anterior.
Señales de alerta
Las preocupaciones de médicos independientes y parte de la opinión pública se han centrado en los hematomas visibles en las manos del mandatario y en episodios de somnolencia ocasional, interpretados como posibles señales de un problema más profundo.
Trump, que cumplirá 80 años el próximo 14 de junio, ha presumido de su vitalidad y buen estado de salud, reiterando en mítines recientes que mantiene un “excelente estado cognitivo”. Durante su campaña presidencial de 2024, comparó su condición física y mental con la de su predecesor Joe Biden (2021-2025), a quien solía referirse como “Joe el dormilón”.
Próxima evaluación
La visita de este martes a Walter Reed será clave para despejar dudas sobre la salud del mandatario, en un contexto de creciente escrutinio público y político.




