Los ministros de Relaciones Exteriores de Javier Martínez-Acha y de Wang Yi se reunirán este martes en Nueva York, en Estados Unidos, en el primer encuentro de alto nivel entre ambas naciones en un contexto de crecientes fricciones diplomáticas y comerciales relacionadas con la gestión de puertos cercanos al Canal de Panamá.
Según informó la Cancillería panameña, la reunión será de “agenda abierta” y busca contribuir a una mayor armonización de las relaciones bilaterales, que se han mantenido durante más de 170 años con vínculos migratorios, comerciales y culturales. El encuentro se realizará en el marco de una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU, organismo que actualmente preside China de forma rotatoria.
La cita ocurre tras la salida del conglomerado chino CK Hutchison de la operación de dos terminales portuarias próximas al canal interoceánico, luego de una decisión de la Corte Suprema de Panamá que declaró inconstitucional la concesión otorgada hace más de dos décadas. El fallo estuvo respaldado por denuncias que señalaban que el acuerdo no beneficiaba adecuadamente al Estado panameño.
La situación se ha visto agravada por la presión internacional, especialmente de Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump ha advertido sobre la influencia china en la zona del canal. Incluso llegó a respaldar un intento de compra de las terminales por parte de un consorcio liderado por BlackRock, operación que fue posteriormente bloqueada por Pekín.
En respuesta, China advirtió que Panamá podría enfrentar “consecuencias” tras la salida de CK Hutchison, que a su vez inició un arbitraje internacional por miles de millones de dólares contra el Estado panameño.
Paralelamente, se ha registrado un aumento de detenciones de buques con bandera panameña en puertos chinos, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como una posible represalia. Estas retenciones no implican la confiscación de las embarcaciones, pero sí generan retrasos e inspecciones adicionales.
El presidente panameño José Raúl Mulino ha señalado que estas acciones no parecen casuales y podrían tener un trasfondo político, aunque recientemente afirmó que las tensiones han comenzado a disminuir y que existe apertura al diálogo con el gobierno chino.
La reunión entre ambos cancilleres se perfila como un intento clave para reducir la tensión y encaminar las relaciones hacia una mayor estabilidad diplomática y comercial.




