El funcionario explicó que, aunque se ha registrado un leve incremento en los niveles de inflación, una tasa inferior al 6 % continúa siendo manejable para las autoridades económicas, aun en medio de las tensiones globales derivadas del conflicto en Medio Oriente. Señaló que el aumento en los precios del petróleo incide directamente en los combustibles, el transporte y los alimentos, lo que obliga a ajustar las proyecciones y políticas económicas.
Sus declaraciones se producen tras el informe del Banco Central de la República Dominicana, el cual indicó que la inflación interanual se situó en 5.11 % en abril de 2026, ligeramente por encima del rango meta establecido de 4.0 % ± 1.0 %.
Díaz indicó que las variaciones en el precio del petróleo afectan el presupuesto nacional y elevan el gasto en subsidios, por lo que el Gobierno ha tenido que realizar ajustes en su manejo fiscal. En ese sentido, explicó que se están aplicando subsidios focalizados, reducción del gasto público y mayor flexibilidad en la política fiscal para adaptarse al contexto internacional.
Asimismo, señaló que parte del impacto se está cubriendo mediante endeudamiento, ajustes graduales en algunos precios y recortes en gastos administrativos, incluyendo viajes oficiales, viáticos y publicidad, además de la revisión de programas gubernamentales para identificar posibles ahorros.
El ministro destacó que la prioridad del Gobierno del presidente Luis Abinader es proteger a los sectores más vulnerables sin afectar la inversión pública, la cual consideró fundamental para mantener el crecimiento económico y la creación de empleos.
Agregó además que se han reforzado los subsidios a fertilizantes para evitar que el aumento de los precios internacionales se traslade a los alimentos, así como el apoyo al transporte público para evitar incrementos en las tarifas.
Finalmente, Díaz llamó a la prudencia y resaltó que la economía dominicana ha logrado mantener estabilidad pese a los choques internacionales registrados desde 2020, incluyendo la pandemia, la inflación global, el aumento de las tasas de interés y las tensiones en los mercados energéticos.




