Santo Domingo. – La República Dominicana ha dado un giro trascendental en materia de inclusión financiera al adoptar oficialmente el WE Finance Code, mediante una nueva normativa que obliga al sistema financiero a reportar datos desglosados por sexo en el financiamiento de mipymes.
La Superintendencia de Bancos (SB) emitió la Circular CSB-REG-2026000008, la cual establece que todas las entidades financieras deberán informar de manera trimestral la composición de género en la propiedad de las micro, pequeñas y medianas empresas, así como los resultados de sus solicitudes de crédito, incluyendo aprobaciones, rechazos y sus respectivas causas. El primer informe deberá presentarse con corte al 30 de septiembre de 2026.
Con esta disposición, el país se convierte en el primero de América Latina y el Caribe en integrar este tipo de datos dentro del marco regulatorio de supervisión financiera, consolidando un avance significativo hacia un sistema más transparente, equitativo y basado en evidencia.
Autoridades del sector destacan que esta medida permitirá detectar con mayor precisión las brechas de acceso al crédito que afectan a las mujeres empresarias, fortaleciendo la toma de decisiones y la formulación de políticas más inclusivas.
“Disponer de información desagregada nos ayuda a identificar desigualdades reales y construir un sistema financiero más justo y eficiente”, expresó la directora de Innovación e Inclusión Financiera de la SB, Inés Páez, al resaltar la importancia de esta normativa.
La implementación de este código es el resultado de un proceso iniciado en 2023, impulsado de forma voluntaria por la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) y BID Invest, que permitió desarrollar herramientas técnicas, estándares comunes y un sistema nacional de reporte.
Actualmente, 26 instituciones financieras forman parte de esta iniciativa, representando cerca del 97 % de los activos del sistema financiero dominicano, lo que evidencia una amplia adopción del modelo.
Desde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se resaltó que la brecha de financiamiento hacia las mujeres no se debe a falta de capital, sino a la invisibilidad de sus necesidades dentro del sistema. En ese sentido, el nuevo esquema busca redirigir los recursos hacia mayores oportunidades de desarrollo empresarial femenino.
Además, se informó que el modelo dominicano servirá como referencia regional, ya que será replicado en otros países de América Latina y el Caribe en los próximos años, ampliando su impacto a nivel global.
Con esta medida, la República Dominicana se posiciona como referente regional en innovación financiera, transparencia de datos e impulso a la igualdad de oportunidades en el sector empresarial.




