Una conversación interceptada en la aplicación Signal y el movimiento de varias toneladas de oro procedentes de Venezuela habrían permitido destapar, según una investigación en curso, una compleja trama internacional de presunto blanqueo de capitales que conecta Europa, América Latina y Oriente Medio, y en la que aparece mencionado el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
Según los hechos recogidos en la investigación, el organismo regulador francés de mercados detectó mensajes entre un empresario franco-peruano y un bróker venezolano afincado en Madrid, donde se hablaba de “limpiar” grandes sumas de dinero en efectivo procedentes, supuestamente, de pagos por obras en Venezuela. Este intercambio habría sido el punto de partida para seguir el rastro de una red societaria internacional dedicada al movimiento de fondos.
A partir de ese chat, las autoridades habrían identificado una estructura empresarial con ramificaciones en varios países, utilizada presuntamente para canalizar dinero y ocultar su origen. Dentro de esa operativa aparece la aerolínea Plus Ultra Líneas Aéreas, que habría recibido préstamos millonarios de sociedades vinculadas a la red investigada, posteriormente devueltos con fondos procedentes del rescate público español.
Posteriormente, parte de esos movimientos financieros habrían acabado vinculados a operaciones con oro, incluyendo el envío de entre cinco y ocho toneladas del metal precioso hacia Dubái, lo que reforzó las sospechas de una estructura de blanqueo a gran escala.
La investigación también apunta a la existencia de sociedades en distintos países —como Suiza, Reino Unido, Países Bajos o Emiratos Árabes— que habrían servido como “pantallas” para mover el dinero. Uno de los implicados habría declarado que los fondos de las empresas fueron devueltos íntegramente, aunque las autoridades cuestionan el origen real de ese capital.
El avance del caso ha provocado actuaciones judiciales en varios países y registros en España, donde se hallaron objetos de valor, efectivo y lingotes de oro. En este contexto, la justicia española estudia la posible implicación de varios investigados y ha citado a declarar al expresidente Zapatero en calidad de imputado por presuntos delitos como tráfico de influencias, falsedad documental y pertenencia a organización criminal, algo que él no ha reconocido públicamente como responsabilidad penal.
Asimismo, en la investigación también aparece el nombre de la petrolera Repsol, aunque la empresa ha negado cualquier relación con los hechos señalados.
Las autoridades consideran que el caso, que comenzó con una conversación en una aplicación de mensajería cifrada, ha terminado revelando una posible red de operaciones financieras internacionales de gran alcance, todavía bajo investigación en distintos países.





