Japón y Estados Unidos han formalizado una alianza estratégica en el campo de la inteligencia artificial (IA) con una inversión conjunta de 1.000 millones de dólares, destinada a acelerar el progreso científico y reforzar el liderazgo tecnológico de ambas potencias en los próximos cinco años.
El acuerdo, confirmado por el Gobierno japonés, se enmarca dentro de la denominada “Misión Génesis”, una iniciativa impulsada por la administración estadounidense para impulsar el desarrollo de tecnologías avanzadas basadas en IA y potenciar la investigación de vanguardia.
El portavoz del Ejecutivo japonés, Minoru Kihara, destacó que esta colaboración responde a la rápida transformación de la ciencia mundial, cada vez más apoyada en sistemas de inteligencia artificial aplicados a diversas disciplinas. Japón apuesta por una estrategia de “IA para la ciencia”, orientada a fortalecer la cooperación internacional y mejorar su posición en el ámbito de la innovación tecnológica.
La inversión será aportada de manera equitativa, con 500 millones de dólares por cada país, según informó el Departamento de Energía de Estados Unidos, que calificó esta cooperación como una de las más relevantes entre ambas naciones en materia científica y tecnológica.
Funcionarios de ambos gobiernos resaltaron que el proyecto permitirá el trabajo conjunto entre investigadores japoneses y estadounidenses, facilitando el intercambio de conocimientos, el acceso a infraestructura avanzada y el uso compartido de recursos computacionales de alto rendimiento.
El subsecretario de Ciencia del Departamento de Energía, Darío Gil, afirmó que esta alianza une a dos de las mayores potencias científicas del mundo con el objetivo de acelerar descubrimientos que influirán en el futuro global.
Por su parte, el viceministro japonés Yasuyoshi Kakita subrayó que la inteligencia artificial y la capacidad de cómputo se han convertido en pilares fundamentales para la competitividad industrial y el avance científico.
Ambos países consideran que esta cooperación abrirá nuevas oportunidades en tecnologías emergentes y contribuirá a impulsar descubrimientos clave en sectores estratégicos de la economía mundial.




