El presidente de Rusia, Vladimir Putin, rechazó este jueves la posibilidad de establecer un alto el fuego en Ucrania, argumentando que las negociaciones de paz pueden desarrollarse mientras continúan las operaciones militares.
Durante un encuentro con representantes de agencias internacionales de noticias en el Palacio de Constantino, en las afueras de San Petersburgo, el mandatario sostuvo que no es necesario suspender los combates para iniciar un proceso de diálogo.
Putin aseguró que Ucrania tendría interés en una tregua debido a lo que describió como avances constantes de las fuerzas rusas en distintos puntos del frente. Según el líder ruso, sus tropas continúan ampliando el control territorial y ocupando nuevas localidades de manera diaria.
Asimismo, destacó que en la región de Zaporiyia las fuerzas rusas avanzan varios kilómetros cada día, por lo que consideró comprensible que Kiev busque frenar el progreso militar de Moscú mediante una pausa en las hostilidades.
El jefe del Kremlin afirmó que el Ejército ruso ha incorporado recientemente alrededor de 2,500 kilómetros cuadrados de territorio, además de señalar que las fuerzas ucranianas estarían sufriendo cerca de 40,000 bajas mensuales. También mencionó una supuesta falta de personal militar en Ucrania y estimó en 20,000 los casos de deserción cada mes.
Finalmente, Putin reiteró su llamado a poner fin al conflicto mediante acuerdos basados en los compromisos discutidos en Anchorage durante la cumbre ruso-estadounidense de agosto de 2025. Entre las condiciones planteadas por Moscú figura la retirada de las tropas ucranianas de la región del Donbás.
Las declaraciones del presidente ruso reflejan la postura del Kremlin de priorizar una resolución definitiva de la guerra antes que una suspensión temporal de las acciones militares.




