El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración está próxima a cerrar un acuerdo con Irán y que, en las próximas semanas, Washington podría proclamar una “victoria total” en las conversaciones diplomáticas con la República Islámica.
Durante una intervención telefónica en un acto de campaña a favor del senador republicano Lindsey Graham, el mandatario aseguró que las negociaciones avanzan de manera positiva y que Teherán estaría dispuesto a hacer concesiones relevantes para alcanzar un entendimiento con Estados Unidos.
Trump sostuvo que “se está negociando en este momento” y que Irán busca un acuerdo favorable, incluyendo —según sus palabras— la aceptación de no desarrollar armas nucleares. El presidente se mostró confiado en que el proceso diplomático evoluciona a buen ritmo.
Asimismo, señaló que Washington estaría ganando la disputa política y diplomática, y anticipó que un eventual pacto podría tener impacto en la economía global, especialmente en los mercados energéticos, con una posible reducción en el precio del petróleo.
Las declaraciones se producen en medio de intentos de ambas naciones por reducir las tensiones derivadas del programa nuclear iraní y de los conflictos en la región de Oriente Medio. El contexto sigue marcado por la presión internacional para evitar una escalada militar.
No es la primera vez que Trump establece un plazo de aproximadamente dos semanas para anunciar avances relevantes en política exterior. En ocasiones anteriores, incluso acuerdos de alto el fuego habían sido presentados como medidas temporales mientras continuaban las negociaciones.
Consultado sobre por qué Irán no ha aceptado aún un acuerdo definitivo, el presidente estadounidense afirmó que el país persa enfrenta decisiones difíciles debido a las concesiones que implicaría el pacto. Describió a Irán como una nación “fuerte y orgullosa”, pero con opciones limitadas en el actual escenario diplomático.




