Nueva York. – Con una destacada actuación de Victor Wembanyama, los Spurs de San Antonio derrotaron este lunes 115-111 a los Knicks en el Madison Square Garden, en el tercer partido de las Finales de la NBA, reduciendo la ventaja de la serie a 2-1 a favor del conjunto neoyorquino.
El joven astro francés fue la figura del encuentro al registrar 32 puntos, además de ocho rebotes, seis asistencias y tres bloqueos, liderando a San Antonio en un duelo de alta intensidad en territorio visitante.
Wembanyama contó con el respaldo ofensivo de Stephon Castle, quien sumó 23 unidades, y de Dylan Harper, que aportó 13 puntos desde el banquillo, claves en el rendimiento colectivo del equipo texano.
Por los Knicks, Jalen Brunson volvió a ser el principal referente con 32 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias. OG Anunoby añadió 28 unidades, mientras que el dominicano Karl-Anthony Towns finalizó con 11 puntos y ocho rebotes.
El partido fue de constantes cambios en el marcador. Los Spurs comenzaron mejor el encuentro, impulsados por Wembanyama en la pintura, pero los Knicks reaccionaron con una potente segunda mitad del primer tiempo, en la que anotaron 42 puntos para irse al descanso con ventaja de 64-57.
Sin embargo, San Antonio ajustó su defensa en la segunda mitad y, con un gran desempeño de Wembanyama y Harper, se llevó el tercer cuarto 37-27 para entrar al último periodo arriba por la mínima (92-91).
En el cierre, los Spurs lograron despegarse en el marcador con una corrida ofensiva que les dio ventaja de ocho puntos. Aunque los Knicks reaccionaron con canastas de Brunson y un triple de Anunoby en los segundos finales, no lograron completar la remontada.
Con este resultado, San Antonio consigue un triunfo clave como visitante y mantiene viva la serie, que continuará el próximo miércoles en Nueva York.
La jornada también contó con la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien asistió al partido en el Madison Square Garden, convirtiéndose en el primer mandatario en ejercicio en presenciar unas Finales de la NBA, lo que generó un amplio operativo de seguridad en el recinto.




